El uso de grana cochinilla en lacas o maques mantuvo una tendencia a la baja. En la actualidad, gracias a la aportación de proyectos tanto gubernamentales como de la sociedad civil, el uso de este insecto ha resurgido, y ha generado nuevos nichos de mercado en los ámbitos de la decoración y el coleccionismo de arte, como lo exponen las obras procedentes de Temalacatzingo, Guerrero, y Uruapan, Michoacán.