Este cuadro fue pintado en la década de 1550, en la primera época del uso de la cochinilla mexicana en la pintura veneciana. Dado que la cochinilla era utilizada para teñir textiles, la transposición de estos a la pintura fue facilitado en este caso por el hecho de que Tintoretto era hijo de un tintorero; de ahí su apodo de ”pequeño tintorero”.

Se puede apreciar la destreza con la que el pintor utilizó la cochinilla en la reproducción de las telas, en particular en las veladuras (o capas transparentes) de la parte inferior del manto que sostiene al cuerpo de Cristo.