Audios

Cuando Cortés y sus hombres entraron a Tenochtitlan en 1519, no sabían nada sobre la cochinilla, una de las sustancias más valiosas de México. No obstante, cuando Cortés murió en 1547, el tinte se había convertido en una gran sensación en Europa. Reyes y reinas anhelaban aquel nuevo rojo; papas y príncipes-mercaderes también. Los artesanos europeos celebraban el tinte y los piratas pronto lo codiciarían. Libra por libra, la cochinilla se convirtió rápidamente en una de las materias primas más preciadas del imperio español entero, y las cantidades que se comerciaban eran vastas… Fragmento de Amy Butler Greenfield, en El poder del rojo: los significados del rojo en Europa, en el catálogo de esta exposición.
El ejemplo más antiguo es un textil que fue encontrado en la Cueva del Gallo que pertenece a Ticumán, Morelos. Es un tejido que no es de la fibras que conocemos ahora, no es algodón, no es ixtle de maguey, es fibra de la corteza de un árbol que conocemos como guacimo o cualote, no conozco ningún registro contemporáneo de su uso como fibra textil, si se usa la corteza pero como para hacer amarres pero no para torcer, no para ser cordel, no para tejer un textil como el que se encontró en la Cueva del Gallo y ese textil por los materiales asociados en esa cueva porque aparecieron otros materiales orgánicos que fueron fechados y tenemos fechamiento confiable con las nuevas técnicas de fechamineto y las fechas de los materiales asociados al textil, hasta donde yo sé no hay un fechamiento directo del textil, pero otras piezas que aparecieron en la cueva fueron fechadas y datan alrededor de 600 y 500 años anres de cristo, estamos hablando del periodo preclásico según la arqueología mesoamericana. Esta pieza fue analizada en la ENCRYM y se constató que el tono rojizo, no podemos hablar de un rojo porque en esta fibra la tonalidad es un café rojizo, se constató que es grana y se constató también por cierto que los colores azulosos son de añil. Fragmento de Entrevista a Alejandro de Ávila en Jardin Etnobotánico, Oaxaca, 2017
La obra de Tintoretto aquí presentada, La deposición de Cristo, es muy interesante por su fecha, ya que fue pintada a finales de la primera década del uso de la cochinilla en la pintura, es decir, los años 1550. En este caso el análisis de la pintura detectó cochinilla en la zona roja de la tela representada. El enlace entre textil y pintura se hace todavía más patente al recordar el hecho conocido de que Jacopo Robusti era hijo de un tintorero; de ahí su apodo. Hasta ahora, se ha encontrado laca de cochinilla en tres de sus obras ya estudiadas: los murales para la Scuola Grande di San Rocco, de 1562 a 1588, patrocinados por un grupo de poderosos y acaudalados mercaderes de Venecia, Judit y Holofernes, fechado en 1590 y albergado en el Museo de San Carlos de la Ciudad de México, y la obra aquí presentada, su Deposición de Cristo, proveniente de un retablo de San Francesco della Vigna, Venecia, fechado alrededor de 1550 y exhibido en la National Gallery of Scotland. A partir de Introducción, de Georges Roque, y La cochinilla en los textiles y la pintura en la modernidad temprana europea, de Barbara Anderson. Ambos en el catálogo de esta exposición. Agregar nombre de la expo completo.
El atril de Olinalá, Guerrero, es un ejemplo de las obras realizadas mediante distintas técnicas de laqueado o maque. Dichas obras – bateas, guajes, baúles, máscaras y armarios, confeccionados en los estados de Michoacán, Guerrero y Chiapas – muestran el proceso de adaptación e integración de técnicas de manufactura indígenas y europeas. El maque es una técnica de policromía en la que se van superponiendo distintas capas de color. En el caso michoacano, los distintos colores no se sobreponen; en lugar de ello, el artista traza el diseño sobre el primer estrato de color y posteriormente elimina con una gubia las partes de color donde habrán de ir los demás colores. Es por ello que su técnica también se conoce como “embutido”. La papelera hecha en Pátzcuaro, Michoacán del siglo XVIII, utiliza la laca, que, en el caso del arte popular mexicano, es una técnica decorativa de origen prehispánico, elaborada sobre madera o alguna variedad de calabazo seco. Consiste en la superposición estratigráfica de aceite secante y cargas minerales que generan una capa pictórica cubriente, sólida y hasta cierto grado aislante.” A partir de Estudio de colorantes y pigmentos laca de cochinilla en colecciones mexicanas, y Arte popular y grana cochinilla, de VV.AA., y Acervo de Arte Indígena de la CDI, de Octavio Murillo Álvarez de la Cadena. Ambos en el catálogo de esta exhibición.
Los europeos del Renacimiento eran conscientes también del estatus del rojo en la cultura clásica. En Grecia y Roma, el rojo fue un color de la divinidad, empleado en ritos sagrados. En la misma Roma, un lujoso paño rojo fue la marca distintiva de la elite, tanto, que los hombres más poderosos de la ciudad se llamaban coccinati, es decir, los que visten de rojo. Aun para la Iglesia, el rojo era irresistible: desde mediados del siglo xv en adelante, el muy conocido “purpura cardenalicio” era, en realidad, un escarlata encendido. (pausa) Existen en efecto numerosos ejemplos de un uso de grana para representar a la Virgen y a Cristo con su ropa. Es el caso de Luis de Morales, apodado el Divino, en la Virgen de la leche o Ecce Homo, donde encontramos ejemplos tempranos de uso de cochinilla en la pintura española. En ambos casos, el análisis logró determinar la presencia de cochinilla en la ropa. Más tarde, la misma preocupación es evidente, por ejemplo, en Cabeza de Cristo del Greco. Fragmento de El poder del rojo: los significados del rojo en Europa, de Amy Butler Greenfield, en el catálogo de esta exhibición. Fragmento de Introducción, de Georges Roque, en el catálogo de esta exhibición.
Dada su rareza y alto costo, los paños rojos se convirtieron en la forma idónea para que los acaudalados manifestaran su jerarquía social. En particular, la indumentaria roja fue una proclama de poder muy efectiva. Aunque se abandonaran las carrozas y alfombras en algún momento, un abrigo o vestido escarlata viajaban con uno adonde fuera, como emisarios mudos del poder personal. En una época analfabeta, el rojo fue una medalla del rango social que todos sabían leer. Para las familias de elite como los Medici o los d’Este, el rojo se convirtió igualmente en un sello de poder. Lucían mangas, medias, corpiños, cuentas y gorras rojos. Sus dedos anillados con rubíes volvían las páginas de libros encuadernados en cuero rojo. Caminaban sobre alfombras rojas. En las paredes colgaban tapices rojos. (pausa) Un ejemplo de la asimilación de la cochinilla en los retratos es patente en el excelente retrato Sir James Hodges (1765) de Joshua Reynolds. Hodges era un alto funcionario del ayuntamiento de Londres. Se trata de un excelente ejemplo de cómo, aún en la segunda mitad del siglo XVIII, la mejor manera de poner en evidencia a un hombre importante era, por supuesto, a través de la pose, pero también de todos los tributos de la riqueza, y en particular del rojo carmesí presente en las mangas de su elegante camisa con encaje, en el sillón en el cual está sentado, así como en la cortina atrás de él. Es precisamente en la cortina donde se ha encontrado cochinilla; sin embargo, tratándose del mismo tono de carmesí, es muy probable que también haya utilizado cochinilla para pintar la tela del sillón y la camisa de su modelo. Fragmento de El poder del rojo: los significados del rojo en Europa, de Amy Butler Greenfield, en el catálogo de esta exhibición. Fragmento a partir de Introducción, de Georges Roque, en el catálogo de esta exhibición.
La estampa japonesa desde sus orígenes replicó las mismas figuras que gravitaban en torno al mundo del Ukiyo (o imágenes del mundo flotante): las mujeres, los actores y el sexo. En un principio las estampas se producían en blanco y negro, sin embargo, no pasó mucho tiempo desde la aparición de los primeros Ukiyo-e impresos para que se comenzara a agregar color; hacia principios del siglo XVIII y durante la década de 1710 se pone de moda el uso del rojo en lo que conocemos hoy como tan-e, o estampas rojas. La evidencia científica ha permitido identificar con pruebas definitivas el uso de la cochinilla en Japón hacia la segunda mitad del siglo XIX. La presencia de la cochinilla en el Este de Asia dependió en muy buena medida de las rutas comerciales que se establecieron a partir del Galeón de Manila. A partir de La grana cochinilla y la utopía del rojo en la estampa japonesa, de Amaury A. García Rodríguez, en el catálogo de esta exhibición.