Exposición: Encuentros con Japón

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Utagawa Kunisada (1823-1880) | Cerezos de la casa de Kuki en Naka-no-chō (detalle), 1864 | Colección Biblioteca Nacional de México, UNAM

Los primeros contactos que Tablada estableció con Japón fueron durante su niñez. Él mismo llegó a comentar la gran impresión que a sus seis años le causó hojear el libro ilustrado Bosquejos de Hokusai (Hokusai manga), del famoso ilustrador japonés Katsushika Hokusai (1760 - 1849), que se convertiría en una obsesión para el poeta. Muchos años después, Tablada terminó incorporándolo a su colección. Las imágenes de ese libro, con estudios y viñetas de diversos temas, se fueron combinando en la imaginación del joven Tablada con las historias de las Mil y una noches y las novelas de Julio Verne que leía con frecuencia. En su fascinación por Japón, fue entonces configurando, sobre todo a través de la lectura, un imaginario de un país maravilloso de cuentos; de emperadores y guerreros, de castillos y templos, de exóticas y bellas mujeres. 

 

La estampa ukiyo-e con tema de mujeres alimentó la trama de sus primeros dos artículos cortos sobre arte japonés, titulados “El desperar de la ‘musmé’ (Acuarela de ‘Kunisada’)” y “La elección del vestido (Estampa de Toyokuni)”, de 1894 y 1899, respectivamente. De la misma manera, en algunos de sus poemas iniciales con temas japonistas se aprecia la erotización de la figura de la mujer. 

Toyohara Kunichika | La joven O-ume de Ishiya (Ishiya musume O-ume), de la serie “Abanicos abiertos de floridas palabras” (“Kotoba no hana hiraku suehiro”), 1867 | Colección Biblioteca Nacional de México, UNAM

 

 

José Juan Tablada | Un día… Poemas sintéticos (detalle), 1919 | Colección Fondo González de Mendoza, Biblioteca Rubén Bonifaz Nuño. Instituto de Investigaciones Filológicas,UNAM

 

Además de su amor por la lectura, desde temprano Tablada mostró talento con el dibujo. En la práctica de esta disciplina recibió apoyo de su padre y de su tío Pancho. Este último sería una influencia importante para Tablada al fomentar su “amor a la pintura y a las artes plásticas”, así como en el manejo de diferentes técnicas.

 

Varios de los dibujos y acuarelas que Tablada creó pertenecen a esos años iniciales. Sus temas son diversos y, en algunos casos, se basan en imágenes de libros que él había adquirido para su biblioteca. Actualmente, estas obras se resguardan en el Archivo Gráfico Tablada del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. Algunas, de inspiración japonesa, también se exhiben por vez primera en esta exposición.

 

Esos dibujos, además, ilustran varias de las “obsesiones” que marcaron la vida de Tablada, como lo fue su afición como coleccionista. Él mismo comentó que dicho interés comenzó mientras estuvo en el Colegio Militar y formó su primera colección de insectos. Su pasión por la entomología lo acompañaría siempre: varios de los dibujos que se conservan de los años treinta son de insectos, al igual que algunas de sus estampas japonesas.

 

Watanabe Shōtei, también conocido como Seitei (1852-1918) | Sin título, ca. 1880, Colección Biblioteca Nacional de México, UNAM

 

José Juan Tablada (1871-1945) | Oncidium tigrinum, 1914 | Colección Archivo Gráfico José Juan Tablada, Biblioteca | Rubén Bonifaz Nuño. Instituto de Investigaciones | Filológicas, UNAM

 

1. Ohara Koson | Grullas de cresta roja (Tanchō Tsuru), ca. 1910 | Colección Biblioteca Nacional de México, UNAM

2. Ohara Koson | Cuervo en la nieve (Secchū karasu), ca. 1910 | Colección Biblioteca Nacional de México, UNAM

 

 

 

José Juan Tablada | Yokohama, entre Motomachi y el Gran Canal (detalle), 1900 | Colección Fondo González de Mendoza, Biblioteca Rubén Bonifaz Nuño. Instituto de Investigaciones Filológicas,UNAM

 

Entre los meses de julio a diciembre de 1900, José Juan Tablada viajó a Japón y se estableció en la ciudad de Yokohama. Debido a que prácticamente no se conservaron pruebas contundentes que lo demostraran, la historia de ese viaje desató, en varias ocasiones, fuertes polémicas en torno a su veracidad. Sin embargo, gracias al trabajo de búsqueda del investigador Martín Camps, actualmente se cuenta con evidencia en los archivos de inmigración estadounidenses de que el poeta arribó al puerto de San Francisco el 22 de diciembre de 1900, en el barco America Maru, proveniente de Yokohama.

 

Como complemento de esta evidencia, se han incluido en esta sección de la exposición dos acuarelas pintadas por el propio Tablada que ilustran ese viaje, así como un libro ilustrado japonés que adquirió en una librería de Yokohama. Además, se muestran las primeras ediciones de sus crónicas sobre Japón, publicadas en la Revista Moderna, y algunos de los esbozos que realizó como propuestas de ilustración para sus artículos.

 

Ese encuentro directo con un Japón enfrascado en el proceso de construcción de un Estado moderno −como vemos en algunas de las estampas japonesas que se exhiben− causó una impresión muy especial en el joven Tablada, misma que trasladó a sus crónicas y a otros textos posteriores.

 

José Juan Tablada | Puerta del jardín de thé en Golden Gate Park, 1900 | Colección Archivo Gráfico José Juan Tablada, Biblioteca Rubén Bonifaz Nuño. Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM

 

Katsushika Hokusai | Bosquejos de Hokusai (Hokusai manga), vol. 14, 1878 | Colección Biblioteca Nacional de México, UNAM

 

José Juan Tablada | En el país del sol, 1919 | Colección Arturo Saucedo

 

 

Pasajero 21. El Japón de Tablada