Museo del Palacio de Bellas Artes | mural007





EXPOSICIONES TEMPORALES

SECCIÓN INFANTIL
PUBLICACIONES
AMIGOS MPBA

MANUEL RODRÍGUEZ LOZANO


LA PIEDAD EN EL DESIERTO

1942, MURAL AL FRESCO SOBRE BASTIDOR TRANSPORTABLE, 260.5 X 229 CM

Manuel Rodríguez Lozano fue nombrado director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas en 1939. Al año siguiente, en el marco de la celebración de los cuatrocientos años de la fundación del Colegio Nicolaita de Morelia, Michoacán, se organizó una exposición con una serie de grabados concedidos por la Academia de San Carlos. La exposición fue un éxito y las piezas volvieron a la Escuela Nacional de Bellas Artes, con excepción de tres grabados de Alberto Durero. Rodríguez Lozano denunció el robo ante las autoridades, sin embargo, tras abrirse la investigación funcionó como chivo expiatorio y en 1941 fue acusado de robo y encarcelado en la penitenciaría de Lecumberri. Durante los cuatro meses y medio que estuvo encarcelado, Rodríguez Lozano pintó un mural en una de las paredes del pabellón de los tuberculosos de la prisión, que abordaba el tema de la piedad. Tiempo después, esta obra fue desprendida de los muros de la penitenciaría, restaurada y trasladada al Palacio de Bellas Artes en 1966, donde hoy se encuentra resguardada.

MANUEL RODRÍGUEZ LOZANO


LA PIEDAD EN EL DESIERTO

1942, MURAL AL FRESCO SOBRE BASTIDOR TRANSPORTABLE, 260.5 X 229 CM

Manuel Rodríguez Lozano fue nombrado director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas en 1939. Al año siguiente, en el marco de la celebración de los cuatrocientos años de la fundación del Colegio Nicolaita de Morelia, Michoacán, se organizó una exposición con una serie de grabados concedidos por la Academia de San Carlos. La exposición fue un éxito y las piezas volvieron a la Escuela Nacional de Bellas Artes, con excepción de tres grabados de Alberto Durero. Rodríguez Lozano denunció el robo ante las autoridades, sin embargo, tras abrirse la investigación funcionó como chivo expiatorio y en 1941 fue acusado de robo y encarcelado en la penitenciaría de Lecumberri. Durante los cuatro meses y medio que estuvo encarcelado, Rodríguez Lozano pintó un mural en una de las paredes del pabellón de los tuberculosos de la prisión, que abordaba el tema de la piedad. Tiempo después, esta obra fue desprendida de los muros de la penitenciaría, restaurada y trasladada al Palacio de Bellas Artes en 1966, donde hoy se encuentra resguardada.