LAS DOS CONQUISTAS:
LA DE LAS ARMAS Y LA DE LAS ALMAS

[NÚCLEO 7]

No hubo una sino dos Conquistas: la de las armas y la de las almas. La primera está plasmada en diversas obras pictóricas que presentan con maestría el dramatismo de una lucha armada desigual, porque sólo los españoles contaban con caballos y armas de fuego. Sin negar la crueldad de la guerra, Paz se propuso despojar a la Conquista española del velo ideológico que ha impedido el análisis y la asimilación de ese fenómeno histórico complejo y contradictorio que partió en dos a nuestra historia, al tiempo que estableció los cimientos de nuestra nacionalidad.

La conquista del imperio mexica por los españoles ha sido vista como una matanza cruel que destruyó la civilización indígena desarrollada en parte del territorio de lo que hoy es México, lo cual es cierto, pero con una salvedad: la nación mexicana surgió de ese encuentro sangriento, que no sólo fue una derrota armada sino una victoria de la cultura occidental sobre la civilización mesoamericana. Como resultado de la epopeya de la Conquista pertenecemos a la civilización occidental, así seamos un caso un tanto excéntrico dentro de ella, como señaló Octavio Paz.

La segunda Conquista, la de las almas, rescató a los indígenas de su orfandad espiritual. En la visión del poeta, la creación más compleja y singular de la Nueva España no fue individual sino colectiva y no pertenece al orden político ni económico sino al religioso: "En el siglo XVI la imaginación religiosa nos reveló una figura de mediación, la Virgen de Guadalupe. Misteriosa, profunda y plena, es mediación entre el Viejo y el Nuevo Mundo".

"La Conquista de México fue un fenómeno histórico, el momento de la gran ruptura, la línea divisoria que partió en dos a nuestra historia, de un lado el mundo precolombino y del otro el del virreinato católico y la república laica e independiente de México. La conquista rompió el aislamiento del antiguo México y por la violencia, abrió sus puertas al mundo. Es natural que el dramatismo y la complejidad de este acontecimiento haya adquirido irremediablemente -y no solo en la imaginación popular sino aun entre los historiadores- los caracteres del mito. Ese mito, como todos los mitos, encarna en dos personajes opuestos: Cortés y Cuauhtémoc. No los personajes históricos, reales, sino las criaturas legendarias."

OCTAVIO PAZ

[SELECCIÓN DE OBRAS]

José Vivar y Valderrama

Bautizo de Ixtlixóchitl

Bautizo de Ixtlixóchitl
José Vivar y Valderrama

José Vivar y Valderrama

La consagración de los templos

La consagración de los templos
José Vivar y Valderrama

Josefus de Ribera Argomanis

Verdadero retrato de Santa María Virgen de Guadalupe

Verdadero retrato de Santa María Virgen de Guadalupe
Josefus de Ribera Argomanis

Saturnino Herrán

Nuestros dioses (panel izquierdo)

Nuestros dioses (panel izquierdo)
Saturnino Herrán

Saturnino Herrán

Nuestros dioses (panel central)

Nuestros dioses (panel central)
Saturnino Herrán

Saturnino Herrán

Nuestros dioses (panel derecho)

Nuestros dioses (panel derecho)
Saturnino Herrán

Anónimo

Escenas de la conquista de México (anverso)

Escenas de la conquista de México (anverso)
Anónimo

[FOTOGRAFÍAS DE SALA]