LA OTREDAD MESOAMERICANA

[NÚCLEO 6]

Desde la perspectiva de Octavio Paz, el aislamiento de la civilización antigua de México explica su originalidad, pero también la debilidad que condujo a su derrota y desvanecimiento. "El arte es la punta del iceberg que es toda civilización hundida", escribe Paz. En efecto, el arte es el rostro de las civilizaciones: un rostro perenne. La sensibilidad de Paz se enfrentó con la mirada del poeta al enigma de la otredad mesoamericana. La extrañeza de la civilización prehispánica le produjo cierta zozobra que se tradujo en una verdadera fascinación.

La grandeza de la cultura mesoamericana se manifestó desde sus orígenes en la magnificencia de su arquitectura, escultura y pintura. Es sorprendente que, sin haber rebasado la Edad de Bronce desde el punto de vista tecnológico, los hombres de maíz hayan sido capaces de crear un calendario cuya precisión no fue igualada sino hasta el medioevo europeo, gracias a sus conocimientos astronómicos y matemáticos que condujeron al descubrimiento del cero, así como una compleja cosmovisión que sustenta sus creaciones artísticas.

No se le llamaba arte, pero sin duda lo es: arte excelso, por su impecable factura y complejidad simbólica, prueba fehaciente de la sofisticación de su pensamiento mítico. A ello debe agregarse el refinamiento de la imaginación precolombina expresada, por ejemplo, en la escultura de Tlatilco de una mujer con doble rostro en la que Octavio Paz vio una pasmosa prefiguración de Picasso. Como se muestra a lo largo de la exposición, la estética mesoamericana influyó en algunos de los más grandes artistas del siglo XX.

El arte sobrevive a las sociedades que lo crean. Es la cresta visible de ese iceberg que es cada civilización hundida. La recuperación del arte del antiguo México se realizó en el siglo XX. Primero vino la investigación arqueológica e histórica; después, la comprensión estética. Se dice con frecuencia que esa• comprensión es ilusoria : lo que sentimos ante un relieve de Palenque no es lo que sentía un maya. Es cierto. También lo es que nuestros sentimientos y pensamientos ante esa obra son reales. Nuestra comprensión no es ilusoria: es ambigua. Esta ambigüedad aparece en todas nuestras visiones de las obras de otras civilizaciones e incluso frente a las de nuestro propio pasado.

OCTAVIO PAZ

[SELECCIÓN DE OBRAS]

Anónimo cultura totonaca

Carita sonriente

Carita sonriente
Anónimo cultura totonaca

Anónimo cultura totonaca

Carita sonriente

Carita sonriente
Anónimo cultura totonaca

Anónimo cultura totonaca

Figura sonriente

Figura sonriente
Anónimo cultura totonaca

Anónimo

Cihuateteotl con resplandor

Cihuateteotl con resplandor
Anónimo

Anónimo cultura zapoteca

Urna jaguar

Urna jaguar
Anónimo cultura zapoteca

Cultura del centro de Veracruz

Personaje con anteojeras

Personaje con anteojeras
Cultura del centro de Veracruz

[FOTOGRAFÍAS DE SALA]