LA SUBVERSIÓN SURREALISTA

[NÚCLEO 4]

“El surrealismo fue una rebelión vital que intentó unir en una sola las dos consignas de Marx y Rimbaud: cambiar al mundo/cambiar al hombre”, afirma Octavio Paz. El arma para lograrlo fue la imaginación; su ámbito, la poesía y el arte. En los años cuarenta el poeta mexicano participó en el ocaso del movimiento surrealista y convivió con algunos miembros del grupo, entre ellos su fundador, André Breton.

Para Octavio Paz, lo más importante de la experiencia surrealista fue su aspecto moral, expresado en la defensa explosiva de la libertad interior, la supremacía de la subjetividad y la omnipotencia del deseo. En el surrealismo Paz descubrió el valor de la imaginación y del ámbito simbólico del hombre, irreductibles a la razón lógica o a la cuantificación de la ciencia. También encontró la triple luz formada por la libertad, el amor y la poesía; guías inseparables de su vida y su obra.

Dentro de la variedad del arte surrealista existen elementos comunes surgidos de la aspiración al automatismo psíquico propuesto por Breton como vía para acceder al mundo de los sueños registrado en el inconsciente recién descubierto por Freud. La imaginación surrealista bebió de ese manantial onírico con el fin de encontrar y expresar la súper-realidad mediante el ejercicio irrestricto de la libertad creativa. La provocación, el absurdo, el humor, la burla, el erotismo sonriente, el cuestionamiento de la tradición artística y el desprecio a los atavismos sociales o religiosos son las constantes del arte surrealista.

El surrealismo se propone hacer un mundo poético, fundar una sociedad en la que el lugar central de Dios o la razón sea ocupado por la inspiración. Así, la verdadera originalidad del surrealismo consiste no solamente en haber hecho de la inspiración una idea sino, más radicalmente, una idea del mundo

OCTAVIO PAZ

[SELECCIÓN DE OBRAS]

Frida Kahlo

Portrait of Luther Burbank

Portrait of Luther Burbank
Frida Kahlo

[FOTOGRAFÍAS DE SALA]