Clemente Orozco

Ballet (cuatro bailarinas), 1945

Gouache sobre papel
21 x 24 cm
Museo Carrillo Gil, INBA

A principios de los años cuarenta, Orozco inició su colaboración con el Ballet de la Ciudad de México, fundado en 1941.

En 1945, durante la segunda temporada de la compañía en el Palacio de Bellas Artes, el pintor colaboró con la escenografía y vestuario para los ballets Pausa y Presencia. La obra Ballet (cuatro bailarinas), plena de música y movimiento, pertenece al primer ballet, basado en un argumento de Gloria Campobello, el cual recrea una visión del célebre personaje de Don Juan.

La incursión de Orozco en la escenografía fue resultado de su amistad con las hermanas Gloria y Nellie Campobello, a quienes conoció a través de Alma Reed. El diseño de los telones, escenografías y vestuarios para ballet manifiestan su promoción al desarrollo del ballet mexicano.