EL SIGLO DE ORO

Retrato de niña es una de las obras más atractivas de Diego Velázquez, aunque existe mucho misterio alrededor de ella. Su estilo y ejecución la sitúan a finales de la década de 1630. Los expertos siguen preguntándose quién pudo ser la representada. Se trata de un retrato íntimo, probablemente de alguien muy próximo al artista. Es una de las dos únicas imágenes que pintó de niños que no pertenecían a la realeza. A juzgar por la proporción entre cabeza y hombros, tiene entre seis y ocho años de edad. Se ha pensado que quizás fuera una de las nietas de Velázquez, hija de Francisca Velázquez de Silva y Pacheco.

El hijo pródigo guardando cerdos, CA. 1656-1665 Bartolomé Esteban Murillo, 1617-1682 Óleo sobre lienzo

Hoy en día se conocen doce composiciones autógrafas de Bartolomé Esteban Murillo, importante artista sevillano del siglo XVII sobre la parábola del Hijo Pródigo. El tema está tomado del Evangelio de Lucas, donde se cuenta la historia de un joven que reclamó a su padre la herencia, la cual malgastó en un país extranjero. El hijo se vio obligado a cuidar puercos y pasar hambre. Cuando se arrepintió y decidió disculparse con su padre, éste lo perdonó, lo vistió y ofreció una fiesta en su honor. La composición expone el arrepentimiento sincero del Hijo como modelo para el cristiano piadoso.

San Jerónimo penitente, CA. 1600 Doménicos Theotocópoulos, el Greco, 1541-1614 Óleo sobre lienzo

El Greco representó a san Jerónimo en una gruta, desnudo hasta la cintura y atento al crucifijo, mientras se golpea el pecho con un pedernal. Tiene el torso avejentado pero robusto. A la izquierda cuelga su sombrero de cardenal. En la repisa hay libros y una pluma que simboliza la traducción que realizó de la Biblia al latín y su prestigio como uno de los cuatro principales doctores de la Iglesia. La calavera es símbolo de la vanidad mundana. Jerónimo colaboró estrechamente con varios Papas, practicó severas penitencias, por lo que se convirtió en uno de los santos esenciales de la Contrarreforma.

RETRATO DE UNA NIÑA, CA. 1638-1642 Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, 1599-1660 Óleo sobre lienzo

Retrato de niña es una de las obras más atractivas de Diego Velázquez, aunque existe mucho misterio alrededor de ella. Su estilo y ejecución la sitúan a finales de la década de 1630. Los expertos siguen preguntándose quién pudo ser la representada. Se trata de un retrato íntimo, probablemente de alguien muy próximo al artista. Es una de las dos únicas imágenes que pintó de niños que no pertenecían a la realeza. A juzgar por la proporción entre cabeza y hombros, tiene entre seis y ocho años de edad. Se ha pensado que quizás fuera una de las nietas de Velázquez, hija de Francisca Velázquez de Silva y Pacheco.

29 de junio - 23 de septiembre

Av. Juárez, Centro Histórico Ciudad de México, CDMX. 06050

MUSEO
Martes a Domingo 10:00 hrs a 18:00 hrs

TAQUILLA
Martes a domingo 10:00 hrs a 17:45 hrs

+52(55)10 00 46 22 ext.2132/2112

mpba.informes@inba.gob.mx

TARIFAS
$65.00 pesos

Pago por derecho al uso de cámaras fotográficas o equipos de video a exposición $30 pesos

DESCUENTOS
Estudiantes, maestros, INAPAM, empleados de la Secretaría de Cultura e INBA (Todos con credencial vigente) Entrada libre

Domingos entrada libre

VISITAS GUIADAS
14:00 y 16:00 H
*Sujetas a disponibilidad de sala

TIENDA DEL MUSEO
Ubicada en el primer piso