Horario del museo: Martes a Domingo de 10h a 18h

Jasón y Eros

Los mitos griegos contaban la historia del joven Jasón, que con la ayuda de la diosa Hera y de Eros, logró tomar el Vellocino de Oro, una piel de carnero divina de brillantes colores. Jasón debía regresar a Grecia el Vellocino para poder reclamar el trono de la ciudad de Yolco.

Para poder llevar a cabo su plan de robar la piel de carnero, Afrodita le pidió ayuda a su hijo Eros.

El travieso dios debía flechar a la hija del rey Aetes con su saeta dorada para que ella se enamorara de Jasón y le entregara el Vellocino. El plan de la diosa funcionó: el héroe se infiltró envuelto en un manto de niebla, y se descubrió al está frente a Medea, quien, al ver al príncipe griego, quedó enamorada de él y lo ayuda a robar el Vellocino de Oro, traicionado así a su padre, el Rey de Cólquida.

A Eros usualmente se le representa como un pequeño niño con alas de ave, tal como se ve representado en esta obra. Por la ayuda que le brindó a su madre Afrodita y a Hera, se le obsequia una pelota dorada, la cual, al caer sobre la tierra, se decía que impactaba como un meteorito; su carácter picaresco, inocente y juguetón se evidencia con el regalo que le ofrecen.

Gustave Moreau (1826-1898)
Jasón y Eros
1890-1891
Óleo sobre tela
134 x 90.8 cm
Colección Pérez Simón, México