Vladímir Maiakovski

Los partidos revolucionarios chocaron contra la vida, el arte se sublevó para batirse contra el gusto.

Maiakovski, 1923

1. Primeros años

Vladímir Maiakovski nació el 19 de julio de 1893 en Bagdadi, en la actual Georgia. Hijo de un modesto guardabosques, Maiakovski resumía su linaje así: “Nací en el Cáucaso, mi padre es un cosaco, mi madre ucraniana; mi lengua, el georgiano. Tres culturas se unen en mí”.

A la muerte de su padre, se trasladó a Moscú para estudiar pintura. Allí se enroló en el partido bolchevique y compuso poemas de corte político. Después de varios encarcelamientos por su activismo, decidió volver a la pintura. En la Escuela de Artes de Moscú entró en contactocon David Burliuk; junto a él y a otros poetas futuristas como Jlébnikov y Kruchiónij escribirá en 1912 Una bofetada al gusto del público, manifiesto que reclama el derecho de los poetas a “la belleza futura de la palabra autosuficiente”.

En esta época conoció también al crítico Ósip Brik y a su hermana Lilia, musa fatal a quien habría de inmortalizar en la portada de Pro Eto (1923). En plena revolución, sirvió en el ejército como dibujante. Ahí recitó por primera vez a un público de soldados y obreros Orden núm. 1 al ejército del arte: “Basta de mentiras de medio centavo… las calles son nuestros pinceles, nuestra paleta, las plazas abiertas”.

2. Madurez

A sus veinte años, Maiakovski se había convertido ya en una celebridad indiscutible. Viajó a México, Cuba, los Estados Unidos y París. Recorrió el campo ruso recitando poemas futuristas. En las ciudades, los recitales de poesía se enmarcaban en exhibiciones callejeras y obras de teatro que terminaban a menudo en escándalo. Para la puesta en escena de Misterio bufo (1918), colabora con el director teatral Vsévolod Meyerhold y con el fundador del suprematismo Kazimir Malévich. Para la de La chinche, con A. Ródchenko, el joven prodigio Dmitri Shostakovich y nuevamente Meyerhold. Para poner en práctica el ideal del poeta-obrero sirvió a la revolución bolchevique creando propaganda; primero se ocupó de las Ventanas ROSTA, llamadas así por ser exhibidas en diversas ventanas de la Agencia de Telégrafos de Rusia (El Soviet de trabajo y defensa hizo una asignación millonaria… [ventana satírica de la Dirección de Educación Política, n° 65], 1921); más tarde, creó publicidad con Ródchenko y redefinió sus ideales en el primer número de la revista LEF (Frente de Izquierda): “creemos en la justicia de nuestra propaganda y demostraremos con la fuerza de nuestras obras que estamos en el justo camino del porvenir”.

3. Muerte y legado

A partir de la muerte de Lenin, el éxito de Maiakovski atrajo la sospecha de la burocracia bolchevique, blanco preferido de algunas de sus punzantes sátiras. El 14 de abril de 1930, Maiakovski se disparó en su departamento de Moscú. Aunque dejó una nota explicativa, los rumores explicaban su suicidio como producto de una depresión creativa, algún despecho amoroso, o por órdenes del Estado. Científicos bolcheviques extrajeron su cerebro para rastrear las causas biológicas de su genialidad y reportaron el peso de su materia gris como 360 gramos mayor que la de Lenin. Su cuerpo fue velado públicamente por más de cien mil personas, entre ellas Ródchenko, quien durante el acto exhortó a los participantes a abstenerse del obsoleto rito burgués de cubrir el féretro de flores.

Citas de: Bengt Jangfeldt, Maiakovski , University of Chicago Press, 2014, Maiakovski, Poesía, Akal, 2012.