Serguéi Eisenstein

A pesar de que los temas de mis obras durante dos decenios abarcan zonas incompatibles –entre México y una cooperativa lechera, entre la rebelión en un acorazado y la coronación del primer autócrata de todas las Rusias…, se trata, sin embargo, de un tema único y propio.

Eisenstein, 1944

1. Primeros años

Serguéi Eisenstein nació el 23 de enero de 1898 en Riga, la actual Letonia. En 1915, comenzó sus estudios en el Instituto de Ingeniería de San Petersburgo que habría de abandonar, tres años más tarde, para enrolarse como voluntario del Ejército rojo. Para Eisenstein la revolución fue el lugar donde encontró su doble vocación: “si la revolución me condujo al arte, el arte me llevó enteramente por los caminos de la revolución.”

En 1920, inició su carrera teatral primero en los talleres de Proletkult donde dirigió su primera obra El mexicano, una adaptación del libro homónimo de Jack London. Más tarde, formó parte de la compañía teatral de V. Meyerhold, con quien habría de colaborar en el diseño artístico de la puesta en escena de La casa de los corazones rotos, de Bernard Shaw (1922).

En 1924 filmó La huelga, su primer largometraje con temática revolucionaria, ambientado durante la época zarista. Al año siguiente dirigió El acorazado Potemkin, una película “desmarañada y excesiva, como yo en aquellos lejanos años. Lo agresivo y lo despeinado desbordan los márgenes de la película.” Al éxito absoluto de El acorazado… tanto dentro como fuera de territorio ruso, seguirán Octubre (1928) y Lo viejo y lo nuevo (1929);

2. Madurez

Después de la filmación de Lo viejo…, Eisenstein recorrió diversas capitales europeas entre ellas París y Berlín. La gira de Eisenstein habría de terminar en Hollywood, para cumplir un contrato con la productora Paramount que, finalmente, debido al hostigamiento del círculo anticomunista norteamericano, fue cancelado de mutuo acuerdo.
Al año siguiente, Eisenstein comenzó los preparativos para ¡Que Viva México!, proyecto que también habría de quedar inconcluso por discrepancias con el productor Upton Sinclair. En suelo mexicano, produjo una serie de dibujos eróticos (A los corazones de Verlaine y de Rimbaud, 1931; Marinero y mujer, 1931, etc.) en los que logró cumplir su deseo de expresarse como “un monje erotómano y místico medieval. Un cínico y un extático. Un cantor de los orgasmos de todas las variedades vistas y no vistas.”
A principios de 1930 Eisenstein tuvo que volver a Rusia, luego del fracaso mexicano y ante las presiones del propio Stalin quien veía en sus años de ausencia una traición al régimen. De vuelta en su país, comenzó su último ciclo creativo con la filmación de Alexandr Nevski (1938) que le valió el reconocimiento absoluto de las autoridades soviéticas y la condecoración con la medalla Lenin. En Alexander… la partitura musical fue compuesta por Serguéi Prokofiev; la colaboración entre ambos habría de continuar en Iván el Terrible (1941) y La Guerra y la paz ópera de Prokofiev con dirección artística de Eisenstein, aunque las condiciones de la Segunda Guerra Mundial evitaron que el cineasta participara en su estreno, postergado hasta 1946.

3. Muerte y legado

Las tres partes que conforman Ivan el terible (1942-1944) tuvieron que enfrentarse a la censura; la segunda (1944-1946) fue ampliamente reelaborada antes de su estreno y la tercera (1946) no pudo ser completada por su creador. Dos años después de iniciada, tras una serie de complicaciones y víctima de un padecimiento cardiaco, Eisenstein murió en Moscú, el 11 de febrero de 1948.

Citas de: Serguéi Eisenstein, Memorias inmorales, Selma Ancira (trad.) México, Siglo XXI, 1988