Olga Rozánova

El arte figurativo nació del amor al color.

Rozanova, 1917

1. Primeros años

Olga Rozanova nació en Melenki, cerca de Vladimir, en Rusia, en 1886. Antes de cumplir dieciocho años, comenzó su instrucción formal en la escuela de arte de Konstantin Yuon e Ivan Dudin; años más tarde asistirá a cursos regulares en el Instituto de Pintura y Escultura de Bolshakov y en la Escuela de Artes Aplicadas de Stroganov, ambas en Moscú.

Es una de los artistas principales en la primera exposición de la Unión de la Juventudde 1912. En el grupo, también participaba el poeta futurista Alexéi Kruchiónij de quien se enamoró y con quien decidió establecerse definitivamente en Moscú. Dio inicio entonces a una prolífica, aunque inequitativa, publicación de libros de poemas de Kruchiónij en los que Rozanova no sólo transcribía caligráficamente el texto, sino que incluía ilustraciones esenciales para los poemas (Bichibro transracional, 1915). “Me han preguntado cuánto me pagas por mis ilustraciones y tengo que quedarme callada. Afirman que me estás explotando, obligándome a ilustrar y coser tus libros…”, le reprochaba a Kruchiónij en una carta de 1914.

2. Madurez

Rozanova fue una de las exponentes de la controvertida exposición 0.10 última exposición futurista de 1915 en la que la élite intelectual de Moscú se dividió en dos bandos. En una foto tomada el día de la inauguración puede verse a Rozanova y a X. Boguslavskaya sentadas junto a K. Malévich; ambas habrían de tomar partido por el fundador del suprematismo en su búsqueda de la emoción estética pura. En 1916, Rozanova entró formalmente al grupo Supremus y fue nombrada jefa de redacción de la revista del grupo. Aunque la publicación nunca se llevó a cabo, la alumna más adelantada de Malévich habría de experimentar nuevos lenguajes por la vía del suprematismo hasta crear su propia teoría cromática (tsvetopis). Gracias a ella, logró distanciarse de la paleta neutral de Malévich, para lanzarse hacia la búsqueda de la “esencia inmaterial del color” (Composición no objetiva, ca. 1916; Banda verde, ca. 1917).

3. Muerte y legado

El último año de su vida, Rozanova se encontraba inmersa en la reconfiguración cultural del Estado ruso tras la victoria de los bolcheviques (1917). Fue nombrada jefa de una de las secciones del IZO (Departamento de Arte) auspiciado por el Ministerio de Educación. Recorrió el país en situaciones precarias junto a Ródchenko con el fin de organizar distintos talleres de artes aplicadas, entre ellos, uno dedicado a la pintura de íconos bizantinos. En octubre de 1918, mientras colaboraba en los preparativos del primer aniversario de la Revolución de Octubre, enfermó fatalmente de difteria y murió a los 32 años. El círculo artístico de Moscú le rindió un homenaje póstumo ese mismo año en la primera Exposición del Estado destinada exclusivamente a 250 piezas de su autoría. En una conferencia a propósito de la muestra Varvara Stepánova afirmó: “Su trabajo siempre gravitó en torno a lo terrestre; incluso en su veta suprematista, Olga siempre produjo algo propio, los movimientos continuos de su alma y de su sentimiento como artista”.

Citas de: Nina Gurianova, Exploring Color: Olga Rozanova and the Early Russian Avant-Garde 1910-1918 Amsterdam, G&B Arts International, 2000. / Exter, Goncharova, Popova, Rozanova, Stepanova, Udaltsova: Amazons of the Avant-Garde, John E. Bowlt y Matthew Drutt (eds.), Nueva York, Solomon R. Guggenheim Museum, 2000.