El Lissitski

Octubre abrió nuevas rutas hacia las masas.
La experiencia del artista en su estudio y la pintura de caballete, debía ser transportada a la fábrica y a las máquinas.

Lissitzki, 1927

1. Primeros años

De ascendencia judía, Lazar Lissitski nació en 1890 en Polchinok, provincia de Smolensk, Rusia. En 1909, se matriculó en la en carrera de Ingeniería en arquitectura del Instituto Tecnológico de Darmstad, Alemania. Al estallar la primera guerra mundial, volvió a su país natal y tras un tiempo en Moscú, llegó a Kiev donde trabajó en la ilustración de libros infantiles en idioma yiddish.

En 1919 recibió la invitación de Marc Chagall para dar clases sobre diseño y arquitectura en la Escuela de Arte de Vitebsk. Cuando K. Malévich se integró a la planta de profesores, Lissitski se dedicó con gran aplicación al desarrollo de las ideas del suprematismo; participó de la fundación de UNOVIS (Defensores del Nuevo Arte) y junto a Nikolái Suetin y Vera Ermolaeva establecieron un sistema de atribución de trabajos colectivo; la firma del grupo era un cuadrado negro sobre un fondo blanco, en alusión a la emblemática obra de su maestro Malévich. Además, desarrolló los Proun (acrónimo de: proyecto para la afirmación de lo nuevo), serie de volúmenes geométricos sobre el lienzo que representaban “una estación en la ruta de construcción de una nueva forma: de ser un simple ilustrador el artista se convierte en un creador, un constructor de formas para un mundo nuevo: el mundo de la objetividad.” De esta época datan sus incursiones en la propaganda política, notablemente, en el cartel Golpead a los blancos con la cuña roja (1919).

2. Madurez

En 1921 se mudó a Moscú para enseñar en los VKhUTEMAS donde pudo conocer al grupo de constructivistas liderado por Ródchenko y Stepánova. A partir de ese momento buscará armonizar los ideales del suprematismo con los postulados del constructivismo. Ese mismo año, emigró a Berlín. Allí habría de editar dos números de la revista Veshch/Objet/Gegenstand junto a Ilyá Ehrenburg; además, recorrerá Rotterdam, Utrecht y La Haya, como conferencista en temas de arte ruso. En 1923 formó parte del grupo De Stijl y se unió a la ASNOVA (Asociación de Nuevos Arquitectos) de Nikolái Ladovski. En colaboración con Ladovski editó el primer y único ejemplar de la revista ASNOVA en 1926. Algunas de sus aplicaciones constructivistas en arquitectura siguen siendo pioneras, como el “rascacielos horizontal” o Wolkenbügel.

3. Muerte y legado

Durante su última etapa creativa, Lissitski sobresalió en el diseño de los pabellones soviéticos de distintas ferias internacionales como en la Exhibición Pressa en Colonia (1928), la Exhibición de Cine y Fotografía de Stuttgart (1929) y la Feria Internacional de Higiene en Dresden (1930). A partir de 1932, trabajó para URSS en construcción, revista propagandística del régimen de Stalin donde también colaboraban Ródchenko y Stepánova. Murió luego de serias complicaciones derivadas de una tuberculosis contraída en su juventud, el 30 de diciembre de 1941.

Citas de: Yve-Alain Bois and Christian Hubert, “El Lissitzki: Reading Lessons”, October, vol. 11, (primavera, 1979), pp. 113-128.