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Núcleo 1

Preámbulo

«Siempre sentí pasión por la pintura —escribe Cartier-Bresson—. Siendo niño, pintaba los jueves y los domingos, y soñaba con ello el resto de la semana.» Pronto comienza a dibujar, a adornar sus cartas con pequeños dibujos e ir llenando cuadernos de esbozos. Desde mediados de los años veinte, pinta con regularidad junto a Jacques-Émile Blanche o Jean Cottenet, antes de ingresar en la academia de André Lhote. Sus pinturas más antiguas, datan de 1924 y llevan la huella evidente de Paul Cézanne. En el taller de André Lhote, el joven “contrae el virus” de la geometría. Los lienzos que pinta entre 1926 y 1928 están compuestos con gran esmero según los principios del número áureo. En la misma época, Cartier-Bresson empieza a frecuentar a los surrealistas y a realizar collages siguiendo el enfoque de su amigo Max Ernst. A finales de los años veinte, deja progresivamente de pintar, al tiempo que va adentrándose en la fotografía.

 

Obras del Núcleo


Bruselas, Bélgica, 1932


Plata sobre gelatina, copia de 1946
23.4 x 34.7 cm
Colección Fondation Henri Cartier-Bresson, París

 
Fotografías de la sala
 
 
Fotografías de la sala
 
 

Ubicación del Núcleo

Sala Nacional

Primer Piso

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