Museo del Palacio de Bellas Artes | EPOCA INDEPENDIENTE

 

 

EXPOSICIONES TEMPORALES

ÉPOCA INDEPENDIENTE

MAESTROS Y ALUMNOS CONSTRUCTORES DE UNA NACIÓN

A pesar de la creencia general, durante la Colonia, la Iglesia no fue la única institución dedicada a la enseñanza. Desde el siglo XVII existía un importante gremio de maestros seglares y maestras “de Amigas”. Su labor principal fue inculcar valores morales, respeto por las autoridades y religión, que fue la enseñanza más importante hasta la Guerra de Reforma.

Durante el Porfiriato, educadores y legisladores hicieron un importante esfuerzo para cambiar la imagen de la escuela estricta y focalizada en la enseñanza enciclopédica. El ideal fue sustituir al maestro autoritario y regañón por un mentor respetuoso y admirado por los alumnos y la sociedad. Además, en esta época, el magisterio se convirtió en un nuevo campo laboral para las mujeres, pasó de ser una profesión de hombres a una carrera eminentemente femenina.

LA EDUCACIÓN EN EL SIGLO XIX Y XX

LA LETRA CON SANGRE ENTRA

Los niños que ingresaban a las escuelas de Primeras letras —que es parecido a lo que hoy llamamos educación primaria— solían encontrar a un severo profesor, muchas veces con poco tacto y vocación para enseñar. El respeto y la obediencia a las autoridades era uno de los principales objetivos de la educación. Bajo el lema “la letra con sangre entra”, la escuela exigía a los alumnos orden y disciplina. Los maestros podían usar palmetas o ramas de árboles para castigar y provocar miedo en sus alumnos, pues se creía que a la fuerza el aprendizaje era mejor y más duradero.

ALUMNOS Y MAESTROS DEL SIGLO XIX Y XX

SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA

A finales del siglo XIX, surgieron diversas teorías e ideas sobre educación que demostraron tener un papel fundamental en la construcción nacional. Pensadores como Gabino Barreda, Enrique Rébsamen, Guillermo Prieto, entre otros, aportaron importantes reflexiones sobre la institucionalización de la cultura y la educación. Sin embargo, fue hasta 1905 con el nombramiento de Justo Sierra como titular del nuevo Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, que se dio un paso determinante en dicha materia. Más de una década después, en 1920, José Vasconcelos, Jefe del Departamento Universitario de Bellas Artes, presentó la iniciativa de creación de una Secretaría de Estado encargada de los asuntos educativos y culturales de México, que tendría tres áreas: el Departamento

Escolar, donde se integraban los servicios educativos de todos los niveles; el Departamento de Bibliotecas, cuyo objetivo era editar y distribuir libros de texto gratuitos; y el Departamento de Bellas Artes, para la promoción y difusión del arte en el país. Finalmente, el 3 de octubre de 1921, se concretó este proyecto bajo el nombre de Secretaría de Educación Pública.

"El Nuevo Edificio de la Secretaría de Educación Pública", en El Universal, Segunda Sección, 9 de julio de 1922 | Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, SHCP

PENSADORES DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO

PROYECTOS CULTURALES SEP

Una de las prioridades de la recién fundada Secretaria de Educación Pública fue convocar a artistas e intelectuales a formar parte de la reconstrucción nacional. Esto generó importantes proyectos culturales enfocados a promover tanto el arte popular como las manifestaciones artísticas modernas. Uno de estos proyectos estuvo encabezado por Adolfo Best Maugard, director de Dibujo y Trabajos Manuales en la SEP de 1921 a 1924. Ahí desarrolló un sistema de creación conocido como el método Best Maugard, el cual permitía representar cualquier forma de la naturaleza mediante siete elementos primarios, que estimulaban la conciencia estética nacionalista, pues estaban basados en la cerámica prehispánica y el arte popular. Así, en 1923 se publicó el Método de dibujo. Tradición, resurgimiento y evolución del arte mexicano, manual que ayudaría a enseñar el dibujo mexicano a alumnos de primaria.

Método de dibujo. Tradición, resurgimiento y evolución del arte mexicano va en italicas

EDICIONES CLÁSICAS SEP

COLECCIÓN MUSEO DE SITIO DE LA SEP

Foto : Jair García Moctezuma

Autor no identificado

Busto de Justo Sierra, s.f.

Escultura en bronce

Museo de Sitio de la Secretaría de Educación Pública

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Justo Sierra Méndez nació en Campeche el 26 de enero de 1848. Estudió en Mérida y posteriormente se trasladó a la Ciudad de México donde cursó la carrera de abogacía y conoció a los mejores poetas y literatos de ese tiempo, como Ignacio Manuel Altamirano, Manuel Acuña, Guillermo Prieto y Luis G. Urbina.

Fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y promotor de la fundación de la Universidad Nacional de México, hoy Universidad Nacional Autónoma de México. Es recordado como un incansable defensor de la educación en México, lo que le valió ser llamado el “Maestro de América”.

Foto : Jair García Moctezuma

A. Escamilla

José Vasconcelos

Óleo sobre tela

Museo de Sitio de la Secretaría de Educación Pública

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José Vasconcelos Calderón nació en la ciudad de Oaxaca el 27 de febrero de 1882. En la Ciudad de México ingresó en la Escuela Nacional Preparatoria y luego cursó la carrera de Leyes. Fue partidario del movimiento revolucionario y a la edad de 27 años fundó y presidió el Ateneo de la Juventud, una asociación cuyo propósito era trabajar a favor de la cultura y el arte. Como Secretario de Educación Pública creó las misiones culturales e hizo de la educación rural una verdadera cruzada de conquista que alcanzó los más apartados rincones del país. Bajo su gestión se editaron los textos clásicos y se adaptaron a versiones infantiles. Estableció bibliotecas, inició la alfabetización, apoyó la creatividad poética y la conciencia hispanoamericana.

Como promotor de las artes inició el movimiento muralista mexicano que dio lugar a una importante producción plástica en las paredes de edificios públicos con temáticas nacionales, en las que se representó la idea del mestizaje, la reivindicación de las culturas precolombinas y la construcción de una historia nacional emanada de la justa revolucionaria. Llamado el “caudillo cultural” de la Revolución Mexicana su obra dejó una profunda marca en la vida cultural de México.