Museo del Palacio de Bellas Artes | EPOCA COLONIAL





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ÉPOCA COLONIAL

Los doce primeros franciscanos | siglo XVI | Templo de San Francisco, Puebla | Secretaría de Cultura-INAH-MEX | Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia | Foto: Francisco Kochen

IGLESIA DOCENTE

Posterior a la Conquista, los frailes se encargaron de enseñar catecismo y castellano a los indios, ya que la conversión a la doctrina cristiana era prioridad para la corona española. El papel de los niños durante los primeros años de la Colonia fue fundamental para la labor educativa de la iglesia. Los frailes ganaron la confianza de los niños, quienes enseñaron a los españoles su idioma y costumbres.

IGLESIA DOCENTE

Estos primeros diálogos se pueden considerar como el comienzo del proceso educativo después de la llegada de los españoles. Además de la doctrina cristiana, algunos jóvenes aprendieron a leer y escribir, pues tenían acceso a libros dentro de los colegios albergados en conventos.

LAS ÓRDENES RELIGIOSAS Y LA EDUCACIÓN

FRANCISCANOS

Los primeros frailes llegaron en 1524 y, a partir de ahí,diferentes órdenes religiosas evangelizaron buena parte del territorio.

FRANCISCANOS

Fueron los primeros en llegar a la Nueva España dirigidos por Pedro de Gante. Fundaron hospicios, conventos y escuelas donde enseñaron artes y oficios a los indios. En 1533 fundaron la primera institución educativa en América llamada El Colegio de la Santa Cruz, en Tlatelolco. Además, el franciscano Juan de Zumárraga fundó en 1553 la Real Universidad de México.

Los franciscanos defendieron a los indios y sus pueblos. Realizaron su labor evangelizadora principalmente en el centro del país.

DOMINICOS

Llegaron a la Nueva España en 1526. Fray Bartolomé de las Casas fue nombrado Protector universal de todos los indios en las Indias. Elaboraron cartillas, catecismos, vocabularios y doctrinas en castellano

y en algunas lenguas indígenas como náhuatl, mixteco y zapoteco.

AGUSTINOS

Arribaron por primera vez a la Nueva España en 1533 y se establecieron sobre todo en las zonas tarasca, mixteca y otomí. Fray Alonso de la Veracruz fue un fraile agustino que defendió a los indios en la llamada Guerra justa y fundó El Colegio de San Juan Bautista, en Tiripetío, Michoacán, un importante centro de enseñanza superior, de artes y de oficios.

JESUITAS

Su objetivo al llegar en 1572 a la Nueva España era elevar el nivel de educación del clero secular. Su buena fama como educadores provocó que los padres de familias novohispanas comenzaran a pedir que se aceptara a sus hijos como estudiantes en las escuelas para el clero. Con el tiempo abrieron numerosas escuelas. Fundaron, por ejemplo, El Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, y El Colegio de San Ildefonso. Muchos niños del México colonial acudieron a escuelas de jesuitas. Sin embargo, en 1767, el rey Carlos III ordenó su expulsión de México.

CARMELITAS

Desde su llegada a la Nueva España en 1585 construyeron conventos en lugares alejados para poder dedicarse a la vida contemplativa de oración. Una muestra de esto son los conventos del Desierto de los Leones y el de Tenancingo.

COLEGIOS EN LA NUEVA ESPAÑA

En los años posteriores a la Conquista, los atrios de conventos fueron los lugares para la primera formación que frailes daban a niños y niñas indios. Luego, los más privilegiados podían tener otra educación en los colegios fundados en el interior de los conventos. Los frailes franciscanos fundaron importantes instituciones que funcionaban como internados especializados, como el Colegio de la Santa Cruz en Tlatelolco, donde se formaron los indios mejor instruidos del siglo XVI. Por su lado, los agustinos fundaron otros centros educativos como el Colegio de Estudios Mayores de Tiripetío en Michoacán, en donde se enseñaba Artes y Teología.

Autor no identificado | Biombo de las naciones | Siglo XVII | Óleo sobre tela | Colección Museo Franz Mayer

UBICA LOS COLEGIOS DE LA NUEVA ESPAÑA

Anónimo | La Muy Noble y Leal Ciudad de México | ca. 1690 | Museo Franz Mayer

JUEGO Y ESPARCIMIENTO

Los juegos y juguetes han sido indispensables para la educación de los niños. Algunos de origen prehispánico surgieron de formas rituales, como el patolli. Durante la colonia, se construyeron juguetes a partir de algunas fiestas religiosas introducidas por los misioneros españoles. Por ejemplo, matracas de madera o sonajas que se utilizaban el Sábado de Gloria, o los muñecos con forma de judas que se quemaban en Semana Santa. Las mulitas hechas con hojas secas de maíz, utilizadas originalmente los Jueves de Corpus, dieron pie a la creación de muchas piezas en miniatura como ollas o cazuelas, que los niños usaban para jugar. También utilizaban trastecitos de porcelana o de barro, traídos de Europa o fabricados aquí, así como papalotes hechos de papel de china, muñecas de trapo, soldaditos de barro o plomo y caballos de madera.

Como parte de las innovaciones pedagógicas, el descanso entre lecciones fue introducido por los jesuitas en sus escuelas. Sin embargo, el patio del colegio, como lugar destinado a la recreación y esparcimiento, surgió hasta finales del siglo XIX.

Fotógrafo no identificado. Niñas jugando en el patio de una escuela en Tepic, Nayarit | 1949 | Colección Archivo Casasola © 191590 | Secretaría de Cultura/INAH/SINAFO/FN/México

ENSEÑANZA EN CONVENTOS

En la Colonia, las niñas tuvieron distintas y menos opciones educativas que los niños. Algunas pudieron asistir a conventos donde las monjas hicieron de maestras de Primeras letras. Los conventos también fueron una oportunidad para las monjas de recibir cierta educación que no obtendrían afuera. Aprendían entre otras cosas, música, poesía, rezos, cocina, herbolaria, entre otras cosas y, por supuesto, la doctrina cristiana. Las monjas pronunciaban votos de castidad, pobreza y obediencia. También estaban sujetas a clausura, es decir, que solamente podían salir del convento en casos excepcionales como incendios, temblores o cuando iban a fundar otros conventos.

Autor no identificado | Hábitos de las religiosas de los conventos novohispanos | Siglo XVIII | Museo Nacional del Virreinato, INAH Secretaría de Cultura-INAH-MEX | Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia | Foto: Francisco Kochen

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ, 1651–1695

Destacada poetisa y religiosa mexicana, desafió los privilegios establecidos –el acceso a la educación y la curiosidad por el aprendizaje eran reservados para los hombres de su época– y se convirtió en la escritora más reconocida de la Nueva España.

Niña prodigio, Juana Inés de Asbaje aprendió a leer y a escribir a los tres años, a los ocho escribió su primera loa eucarística y aprendió latín en solo veinte lecciones. Ingresó a los dieciséis años al convento de Santa Teresa la Antigua y posteriormente al de San Jerónimo donde se alejó de las distracciones cortesanas y pudo dedicarse al estudio y la poesía.

Sor Juana defendió y abogó por la inteligencia de la mujer. Ella misma dominó los conocimientos de la cultura de su tiempo, los cuáles aprendió siendo autodidacta en temas sobre filosofía, literatura, astronomía y teología.

Vivir sola... no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros.

—Sor Juana Inés de la Cruz

Roberto Montenegro | Sor Juana Inés de la Cruz | 1930 | Secretaria de Educación Pública, Oficialía Mayor, segundo piso | D.R. © Roberto Montenegro/SOMAAP/México/2018

COLECCIÓN MUSEO DE SITIO DE LA SEP

Foto : Jair García Moctezuma

OSAMENTA DE MONJA

Convento de la Encarnación, Nueva España, siglo XVIII

Material óseo


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Foto : Jair García Moctezuma

CORONA

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