Pedro Coronel 100 años. Una ruta infinita – Secciones temáticas

Introducción

La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través del Museo del Palacio de Bellas Artes, presentan la muestra Pedro Coronel. 100 años, una ruta infinita. Pedro Coronel, pintor y escultor, exploró la plástica hasta alcanzar un lenguaje cada vez menos figurativo, producto de un ir y venir entre la figuración y la abstracción, hasta conseguir una síntesis abstracta radical con un estilo inconfundible.

Esta muestra recorre el tránsito gradual de Coronel hacia la abstracción, donde experimentó paralelamente con la figuración semi-abstracta y la abstracción total. Desmarcado de los cánones de la Escuela Mexicana de Pintura su postura resultó en una estética que mantuvo una connotación profundamente nacional, tanto en su colorido como en los signos, a la vez que creó un lenguaje propio. Coronel reformuló prototipos más allá de lo vernáculo, creó su propio lenguaje a partir de la búsqueda de figuras arquetípicas de valor universal. Su pintura muestra un sincretismo iconográfico, aunque con cierta predilección por el pasado prehispánico y otras temáticas recurrentes –como la muerte– propias de la cultura local. Su paleta enérgica, tan celebrada como característicamente mexicana, hace la función de dibujo expresionista.

Para finalizar, se busca reconocer al Coronel coleccionista. Su acervo personal no sólo constituye una radiografía de su sensibilidad, sino que representa un inconmensurable gesto de generosidad hacia el pueblo de México, a quien donó en vida más de 1200 obras de su colección.

Introductory

The Secretaría de Cultura and the Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, through the Museo del Palacio de Bellas Artes, present the exhibition Pedro Coronel. 100 years, An infinite path. A painter and a sculptor, Pedro Coronel explored the visual arts until, relatively early, he attained an ever less figurative language, the result of a back-and-forth process between figuration and abstraction Coronel maintained up to accomplishing a radical abstract synthesis of an unmistakable style.

This exhibition covers Coronel’s gradual transition toward abstraction, in which he simultaneously experimented with semi-abstract figuration and total abstraction. Distanced from the canon of the Escuela Mexicana de Pintura, his position resulted in an aesthetic that maintained a profoundly national connotation, both in its coloring and its signs, while at the same time creating his own language. Coronel reformulated archetypes beyond the vernacular: conceptually, he nurtured a symbolic language built from the search of archetypical figures of universal value. His painting displays iconographic syncretism, although with a certain predilection for the pre-Hispanic past and other recurring themes –such as death– characteristic of local culture. His energic palette, as celebrated as characteristically Mexican, works as expressionist drawing.

Finally, we intend to acknowledge Coronel as an art collector. His personal collection represents not only a radiography of his sensibility, but also an immense gesture of generosity toward the people of Mexico, to whom Coronel donated more than 1200 works from his collection.

Calaquilistli

In Secretaria de Cultura uan in Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, ipampa Museo del Palacio de Bellas Artes, quinextian in teitilistli Pedro Coronel. 100 xiuhtin, se ahmoicatlamih ohtli. Pedro Coronel, tlacuilol uan tlachiuani, oquitehtemo ipan tlapayotl ichquichcauh cahsis se tlapatlahtol pampa catca nepantla tlen melauac uan tlen ahmo melauac, uan ihcon cahsis sequin tlamantli setic tlen ahmo motlapololtiah.

Inin teitilistli nehnemi nepantla Coronel iohtli itec tlamantli tlen ahmo melauac, canin otequiti ica tlamantli melauac tlamantli tlen necisquiah tlen ahmo melauac. Ahmo oquichiuh ihcon quen ipan Escuela Mexicana de Pintura, ipan tlen yehua oquichiuh mohtan tlamantli itech toaltepetl, ica tlapalmeh uan tlacuilolistli ihcon oquichiuh iaxcatlahtol. Coronel oquiyectlali tlamantli ahmo san ica iaxcatlahtol, oquichiuh iaxcatlahtol pampa oquitehtemo tlacuilolistli tlen tlauel monetlnequih. Itlapayotl quiteititia occequin tlamantli, masqui monextian ueuetlamantli uan setitlamantli-queme miquilistli-tlen onca ipan itoltecayotl. Itlapapalmeh tlen moueyitlaliah queme mexicayotl, quichiua tequitl queme ueyitlaixcopincayotl.

Titlamih, monequiltiah tiquixmatisqueh yehua Coronel tlahpepenquetl. Itlapepehnalistli ahmo san quinextia iollinyotl, nonyohqui quinextia iyolyemanilistli ica mexico altepetl, aquin oquitlacoli ihcuac nemiya 1200 tlaixcopincayotl tlen iaxcacatcah.

Introducción

La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través del Museo del Palacio de Bellas Artes, presentan la muestra Pedro Coronel. 100 años, una ruta infinita. Pedro Coronel, pintor y escultor, exploró la plástica hasta alcanzar un lenguaje cada vez menos figurativo, producto de un ir y venir entre la figuración y la abstracción, hasta conseguir una síntesis abstracta radical con un estilo inconfundible.

Esta muestra recorre el tránsito gradual de Coronel hacia la abstracción, donde experimentó paralelamente con la figuración semi-abstracta y la abstracción total. Desmarcado de los cánones de la Escuela Mexicana de Pintura su postura resultó en una estética que mantuvo una connotación profundamente nacional, tanto en su colorido como en los signos, a la vez que creó un lenguaje propio. Coronel reformuló prototipos más allá de lo vernáculo, creó su propio lenguaje a partir de la búsqueda de figuras arquetípicas de valor universal. Su pintura muestra un sincretismo iconográfico, aunque con cierta predilección por el pasado prehispánico y otras temáticas recurrentes –como la muerte– propias de la cultura local. Su paleta enérgica, tan celebrada como característicamente mexicana, hace la función de dibujo expresionista.

Para finalizar, se busca reconocer al Coronel coleccionista. Su acervo personal no sólo constituye una radiografía de su sensibilidad, sino que representa un inconmensurable gesto de generosidad hacia el pueblo de México, a quien donó en vida más de 1200 obras de su colección.

Introductory:

The Secretaría de Cultura and the Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, through the Museo del Palacio de Bellas Artes, present the exhibition Pedro Coronel. 100 years, An infinite path. A painter and a sculptor, Pedro Coronel explored the visual arts until, relatively early, he attained an ever less figurative language, the result of a back-and-forth process between figuration and abstraction Coronel maintained up to accomplishing a radical abstract synthesis of an unmistakable style.

This exhibition covers Coronel’s gradual transition toward abstraction, in which he simultaneously experimented with semi-abstract figuration and total abstraction. Distanced from the canon of the Escuela Mexicana de Pintura, his position resulted in an aesthetic that maintained a profoundly national connotation, both in its coloring and its signs, while at the same time creating his own language. Coronel reformulated archetypes beyond the vernacular: conceptually, he nurtured a symbolic language built from the search of archetypical figures of universal value. His painting displays iconographic syncretism, although with a certain predilection for the pre-Hispanic past and other recurring themes –such as death– characteristic of local culture. His energic palette, as celebrated as characteristically Mexican, works as expressionist drawing.

Finally, we intend to acknowledge Coronel as an art collector. His personal collection represents not only a radiography of his sensibility, but also an immense gesture of generosity toward the people of Mexico, to whom Coronel donated more than 1200 works from his collection.

Calaquilistli

In Secretaria de Cultura uan in Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, ipampa Museo del Palacio de Bellas Artes, quinextian in teitilistli Pedro Coronel. 100 xiuhtin, se ahmoicatlamih ohtli. Pedro Coronel, tlacuilol uan tlachiuani, oquitehtemo ipan tlapayotl ichquichcauh cahsis se tlapatlahtol pampa catca nepantla tlen melauac uan tlen ahmo melauac, uan ihcon cahsis sequin tlamantli setic tlen ahmo motlapololtiah.

Inin teitilistli nehnemi nepantla Coronel iohtli itec tlamantli tlen ahmo melauac, canin otequiti ica tlamantli melauac tlamantli tlen necisquiah tlen ahmo melauac. Ahmo oquichiuh ihcon quen ipan Escuela Mexicana de Pintura, ipan tlen yehua oquichiuh mohtan tlamantli itech toaltepetl, ica tlapalmeh uan tlacuilolistli ihcon oquichiuh iaxcatlahtol. Coronel oquiyectlali tlamantli ahmo san ica iaxcatlahtol, oquichiuh iaxcatlahtol pampa oquitehtemo tlacuilolistli tlen tlauel monetlnequih. Itlapayotl quiteititia occequin tlamantli, masqui monextian ueuetlamantli uan setitlamantli-queme miquilistli-tlen onca ipan itoltecayotl. Itlapapalmeh tlen moueyitlaliah queme mexicayotl, quichiua tequitl queme ueyitlaixcopincayotl.

Titlamih, monequiltiah tiquixmatisqueh yehua Coronel tlahpepenquetl. Itlapepehnalistli ahmo san quinextia iollinyotl, nonyohqui quinextia iyolyemanilistli ica mexico altepetl, aquin oquitlacoli ihcuac nemiya 1200 tlaixcopincayotl tlen iaxcacatcah.

Autor no identificado | Pedro Coronel [detalle], París, 1961 | Colección particular

Periodo de formación (1939-1946) y obra temprana (ca. 1946-1958)

Este primer núcleo analiza la gestación de la obra temprana de Coronel, a través de las influencias de sus maestros académicos y de figuras de la Escuela de París. Coronel ingresó a la Escuela Libre de Talla Directa en 1940, institución que se convirtió en 1943 en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado conocida como “La Esmeralda”. Ahí fue alumno de Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lazo, Carlos Orozco Romero, Francisco Zúñiga, Carlos Dublán y Juan Cruz Reyes. En 1946, Coronel viajó a París para completar sus estudios, donde pudo frecuentar a artistas que lo influyeron, como el pintor Víctor Brauner y el escultor Constantin Brancusi. A partir de esa primera estadía en Europa, exploró en su obra rasgos abstracto-constructivos, perspectivas cubistas, mezclas expresionistas y síntesis primitivistas, sin renunciar a su frecuente inspiración por lo prehispánico.

Training period (1939-1946) and early works (ca. 1946-1958)

This first section analyzes the conception of Coronel’s early works through the influences of his academic mentors and other leading figures from the School of Paris. Coronel enrolled at the Escuela Libre de Talla Directa in 1940, an institution that became the Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, best known as “La Esmeralda” in 1943. There, Coronel was a student of Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lazo, Carlos Orozco Romero, Francisco Zúñiga, Carlos Dublán and Juan Cruz Reyes. In 1946, Coronel travelled to Paris to complete his studies; there, he was able to interact with artists who influenced him, such as the painter Victor Brauner and the sculptor Constantin Brancusi. From that first stay in Europe, Coronel explored abstract-constructivist strokes, cubist perspectives, expressionist mixtures and primitivist synthesis in his work, without ever renouncing to his recurrent inspiration in pre-Hispanic art.

Cahuitl tlen omochiuh (1939-1946) uan cualcan tequiyotl (ca. 1946-1958)

Inin cachto calli quiihta quenin ocualcantequiuh Coronel, ipampa itlamachtilhuan uan occequimeh tlacuilotlacatl tlen catcah ompa Escuela de Paris. Coronel ocalac ipan in Escuela Libre de Talla Directa ipan 1940, caltlamachtili tlen omocuep ipan 1943 uan omotocayoti Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, motocayotiaya ¨La Esmeralda¨. Itlamachtilhuan catcah Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lazo, Carlos Orozco Romero, Francisco Zúñiga, Carlos Dublán uan Juan Cruz Reyes. Ipan 1946 Coronel ohuauhyauih París uan ompa quihyeco itlamachtilcanin oquihtac occequimeh tlacuilotlacatl tlen oquiyolmapeuhqueh, queme Víctor Brauner iuan quichuiuani Constantin Brancusi. Ica in cachto ahuicyauilistli ompa Europa, oquitehtemo ipan itequitl tlamantli tlen ahmo melauac san yecchiuhtoc, tlanantlasantin, tecatlatotlamantli uan quenin mochiuaya, uan ahmo oquelcauh mexicaueuetlamantli.

Periodo de formación (1939-1946) y obra temprana (ca. 1946-1958)

Este primer núcleo analiza la gestación de la obra temprana de Coronel, a través de las influencias de sus maestros académicos y de figuras de la Escuela de París. Coronel ingresó a la Escuela Libre de Talla Directa en 1940, institución que se convirtió en 1943 en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado conocida como “La Esmeralda”. Ahí fue alumno de Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lazo, Carlos Orozco Romero, Francisco Zúñiga, Carlos Dublán y Juan Cruz Reyes. En 1946, Coronel viajó a París para completar sus estudios, donde pudo frecuentar a artistas que lo influyeron, como el pintor Víctor Brauner y el escultor Constantin Brancusi. A partir de esa primera estadía en Europa, exploró en su obra rasgos abstracto-constructivos, perspectivas cubistas, mezclas expresionistas y síntesis primitivistas, sin renunciar a su frecuente inspiración por lo prehispánico.

Training period (1939-1946) and early works (ca. 1946-1958)

This first section analyzes the conception of Coronel’s early works through the influences of his academic mentors and other leading figures from the School of Paris. Coronel enrolled at the Escuela Libre de Talla Directa in 1940, an institution that became the Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, best known as “La Esmeralda” in 1943. There, Coronel was a student of Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lazo, Carlos Orozco Romero, Francisco Zúñiga, Carlos Dublán and Juan Cruz Reyes. In 1946, Coronel travelled to Paris to complete his studies; there, he was able to interact with artists who influenced him, such as the painter Victor Brauner and the sculptor Constantin Brancusi. From that first stay in Europe, Coronel explored abstract-constructivist strokes, cubist perspectives, expressionist mixtures and primitivist synthesis in his work, without ever renouncing to his recurrent inspiration in pre-Hispanic art.

Cahuitl tlen omochiuh (1939-1946) uan cualcan tequiyotl (ca. 1946-1958)

Inin cachto calli quiihta quenin ocualcantequiuh Coronel, ipampa itlamachtilhuan uan occequimeh tlacuilotlacatl tlen catcah ompa Escuela de Paris. Coronel ocalac ipan in Escuela Libre de Talla Directa ipan 1940, caltlamachtili tlen omocuep ipan 1943 uan omotocayoti Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, motocayotiaya ¨La Esmeralda¨. Itlamachtilhuan catcah Manuel Rodríguez Lozano, Agustín Lazo, Carlos Orozco Romero, Francisco Zúñiga, Carlos Dublán uan Juan Cruz Reyes. Ipan 1946 Coronel ohuauhyauih París uan ompa quihyeco itlamachtilcanin oquihtac occequimeh tlacuilotlacatl tlen oquiyolmapeuhqueh, queme Víctor Brauner iuan quichuiuani Constantin Brancusi. Ica in cachto ahuicyauilistli ompa Europa, oquitehtemo ipan itequitl tlamantli tlen ahmo melauac san yecchiuhtoc, tlanantlasantin, tecatlatotlamantli uan quenin mochiuaya, uan ahmo oquelcauh mexicaueuetlamantli.

La dama de las frutas [detalle], México, ca. 1949 | Colección particular

Figuración abstracta (1958-1969 y 1975-1985)

A partir de este punto se aprecia plenamente el estilo característico de Coronel, que maduraría desde finales de la década de 1950. Su obra está marcada sobre todo por la incidencia de un componente básico en su construcción pictórica: la síntesis de la figura, modulada a distintos grados de abstracción. Si bien es clara la evolución –tanto pictórica como escultórica– hacia una mayor capacidad de sintetizar las formas, el tránsito entre figuración y abstracción a lo largo de su carrera fue un vaivén continuo y permeable. Este segundo apartado distingue la dicotomía del artista entre la figuración semi-abstracta, puntualmente entre los años 1958 y 1985, y la abstracción radical producida desde 1961 hasta su muerte. La carrera de Coronel puede entenderse como una contrapropuesta a la Escuela Mexicana de Pintura –incluso puede considerarse que sus lienzos, cada vez de mayores dimensiones, competían con los formatos del muralismo–. Sus inquietudes conceptuales iban más allá de las formas estereotípicas de la identidad nacional y promovían la búsqueda de arquetipos universales, cuyo resultado formal, anclaje cromático y motivos recurrentes –como la muerte o los motivos prehispánicos– mantuvieron un aura profundamente regional. Si bien Coronel se ubica en el contexto generacional del movimiento de La Ruptura, el zacatecano logró desmarcarse de las tradiciones plásticas imperantes sin involucrarse en polémicas ni perder del todo el toque que había heredado del mexicanismo nacionalista.

Abstract figuration (1958-1969 and 1975-1985)

From this point forward, Coronel’s characteristic style –which matured from the late 1950’s– can be fully appreciated. His work is marked above all by the incidence of a basic component in his pictorial construction: the synthesis of figuration, modulated in different degrees of abstraction. While the evolution toward a greater ability to synthesize forms in both his painting and sculpture is evident, Coronel’s transition from figuration to abstraction throughout his career was a back and forth, continuous, and porous process. This second section distinguishes the artist’s dichotomy between semi-abstract figuration –specifically between 1958 and 1985– and radical abstraction, produced from 1961 until his death. Coronel’s career may be understood as a counterproposal to the Escuela Mexicana de Pintura –it may even be said that his ever-bigger canvasses rivalled the large formats of muralism. His conceptual concerns went beyond stereotypical forms of national identity and promoted the search for universal archetypes, whose formal results, chromatic grounding, and recurrent themes –such as death and other pre-Hispanic motifs– maintained a profoundly regional aura. While Coronel was chronologically located in the generational context of La Ruptura movement, the artist from Zacatecas managed to distance himself from hegemonic aesthetic traditions, avoided taking part in controversies, and kept the touch he had inherited from the mexicanismo nacionalista.

Tlaixcopinalis tlen mohta queme melauac (1958-1969 y 1975-1985)

Nican cualli mohta quenin tequitiayah Coronel, tlen moscaltisquia ipan xihuitl 1950. Itequitl monextia ipampa oquichiuh sequin tlacuilotlamantli: in quenin melauac monextia, quiyectlalia occequin tlanmantli tlen neci ahmo melauac. Moyecquihta in moscaltilistli –tlacuiloltin uan quichiuani- uan ohquion quiyecchiuas tlacuilotlamantli. Ipan inin ocpa calli moueyitlali in tlen oquixelo nepantla tlamantli tlen san tlahco ahmo melauac, Nepantla xiuhtin 1958 uan 1985 uan tlamantli tlen ahmo melauac tlen omochiuh ipan xihuitl 1961 ichquichcauh imiquilis. In tequitl Coronel mouelcasicamati ahmo setic ihcon quen Escuela Mexicana de Pintura –nonyohqui iamatlacuilol tlen ueyi catcah queme tepamitl-. Ahmo mocauasnequiaya san nican toaltepetl uan quinmapeuaya mah quihtmocan ipan tlalticpactli, inon oquichiuh mah occequimeh tlamantli calaquican queme miquilistli uan mexicaueuetlamantli. Coronel metsta nepentla on xamanilistli, in zacatecano omoxelo itech quenin motequitiayah uan ahmo catca ipan tlauilantli uan ahmo oquipolo imexicayotl.

Figuración abstracta (1958-1969 y 1975-1985)

A partir de este punto se aprecia plenamente el estilo característico de Coronel, que maduraría desde finales de la década de 1950. Su obra está marcada sobre todo por la incidencia de un componente básico en su construcción pictórica: la síntesis de la figura, modulada a distintos grados de abstracción. Si bien es clara la evolución –tanto pictórica como escultórica– hacia una mayor capacidad de sintetizar las formas, el tránsito entre figuración y abstracción a lo largo de su carrera fue un vaivén continuo y permeable. Este segundo apartado distingue la dicotomía del artista entre la figuración semi-abstracta, puntualmente entre los años 1958 y 1985, y la abstracción radical producida desde 1961 hasta su muerte. La carrera de Coronel puede entenderse como una contrapropuesta a la Escuela Mexicana de Pintura –incluso puede considerarse que sus lienzos, cada vez de mayores dimensiones, competían con los formatos del muralismo–. Sus inquietudes conceptuales iban más allá de las formas estereotípicas de la identidad nacional y promovían la búsqueda de arquetipos universales, cuyo resultado formal, anclaje cromático y motivos recurrentes –como la muerte o los motivos prehispánicos– mantuvieron un aura profundamente regional. Si bien Coronel se ubica en el contexto generacional del movimiento de La Ruptura, el zacatecano logró desmarcarse de las tradiciones plásticas imperantes sin involucrarse en polémicas ni perder del todo el toque que había heredado del mexicanismo nacionalista.

Abstract figuration (1958-1969 and 1975-1985)

From this point forward, Coronel’s characteristic style –which matured from the late 1950’s– can be fully appreciated. His work is marked above all by the incidence of a basic component in his pictorial construction: the synthesis of figuration, modulated in different degrees of abstraction. While the evolution toward a greater ability to synthesize forms in both his painting and sculpture is evident, Coronel’s transition from figuration to abstraction throughout his career was a back and forth, continuous, and porous process. This second section distinguishes the artist’s dichotomy between semi-abstract figuration –specifically between 1958 and 1985– and radical abstraction, produced from 1961 until his death. Coronel’s career may be understood as a counterproposal to the Escuela Mexicana de Pintura –it may even be said that his ever-bigger canvasses rivalled the large formats of muralism. His conceptual concerns went beyond stereotypical forms of national identity and promoted the search for universal archetypes, whose formal results, chromatic grounding, and recurrent themes –such as death and other pre-Hispanic motifs– maintained a profoundly regional aura. While Coronel was chronologically located in the generational context of La Ruptura movement, the artist from Zacatecas managed to distance himself from hegemonic aesthetic traditions, avoided taking part in controversies, and kept the touch he had inherited from the mexicanismo nacionalista.

Tlaixcopinalis tlen mohta queme melauac (1958-1969 y 1975-1985)

Nican cualli mohta quenin tequitiayah Coronel, tlen moscaltisquia ipan xihuitl 1950. Itequitl monextia ipampa oquichiuh sequin tlacuilotlamantli: in quenin melauac monextia, quiyectlalia occequin tlanmantli tlen neci ahmo melauac. Moyecquihta in moscaltilistli –tlacuiloltin uan quichiuani- uan ohquion quiyecchiuas tlacuilotlamantli. Ipan inin ocpa calli moueyitlali in tlen oquixelo nepantla tlamantli tlen san tlahco ahmo melauac, Nepantla xiuhtin 1958 uan 1985 uan tlamantli tlen ahmo melauac tlen omochiuh ipan xihuitl 1961 ichquichcauh imiquilis. In tequitl Coronel mouelcasicamati ahmo setic ihcon quen Escuela Mexicana de Pintura –nonyohqui iamatlacuilol tlen ueyi catcah queme tepamitl-. Ahmo mocauasnequiaya san nican toaltepetl uan quinmapeuaya mah quihtmocan ipan tlalticpactli, inon oquichiuh mah occequimeh tlamantli calaquican queme miquilistli uan mexicaueuetlamantli. Coronel metsta nepentla on xamanilistli, in zacatecano omoxelo itech quenin motequitiayah uan ahmo catca ipan tlauilantli uan ahmo oquipolo imexicayotl.

La lucha [detalle], México, 1958 | Museo Francisco Goitia, INBAL

Abstracción total (1961-1985)

Coronel practicó simultáneamente la figuración abstracta –o abstracción figurativa– y la abstracción total, destacando que entre 1969 y 1975 sólo pintó obras totalmente abstractas, a raíz de su serie Año 1 Luna, la cual sería motivo de una muestra individual en el Museo de Arte Moderno en 1970. El énfasis en la obra de abstracción total se propone recuperarlo como uno de los contados artistas mexicanos de su generación que logró sintetizar su lenguaje hasta alcanzar la abstracción total con gran fuerza plástica. En contraste con los numerosos adeptos a la abstracción radical que había en otros países occidentales, en México fueron muy pocos los artistas destacados que lograron alcanzarla entre 1950 y 1975 –exceptuando a quienes habían practicado la escritura automática surrealista y al más reciente movimiento geometrista–. Así, Coronel se integró a la lista de artistas mexicanos que practicaron la abstracción en ese periodo, como Gunther Gerzso, Lilia Carrillo, Vicente Rojo o Manuel Felguérez. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, la abstracción de Coronel tiene una connotación “mexicana”.

Total abstraction (1961-1985)

Coronel worked simultaneously with abstract figuration –also known as figurative abstraction– and total abstraction, although it stands out that between 1969 and 1975 –starting with his series Año 1 Luna, which prompted an individual show at the Museo de Arte Moderno in 1970– he exclusively painted totally abstract works. This room’s emphasis on total abstraction intends to recuperate Coronel as one of the few Mexican artists of his generation who succeeded synthesizing his language until reaching total abstraction with great visual force. In contrast with the numerous supporters of total abstraction in other Western countries, in Mexico there were very few prominent artists who achieved it between 1950 and 1975 –with the exemption of those who had practiced surrealist automatic writing and the more recent movimiento geometrista–. In this fashion, Coronel joined a group of Mexican artists who practiced total abstraction in that period, such as Gunther Gerzso, Lilia Carrillo, Vicente Rojo, and Manuel Felguérez. Nevertheless, in contrast to most of his contemporaries, Coronel’s abstraction had a “Mexican” connotation.

Tlaixcopinalis tlen ahmo mohta queme melaua (1961-1985)

Coronel otequitilti in tlapayotl tlen necisquia ahmo melauac –noso tlamantli tlen ahmo melauac- uan in tlen ahmo onca, nepantla xiuhtin 1969 uan 1975 san oquichiuh tlaixcopinalis ica tlamantli tlen ahmo onca, itlapehpenalis Xihuitl 1 Metstli, san inin omonexti ipan Museo de Arte Moderno ipan xihuitl 1970. In tlen moueyitlalia ica itequitl ica tlamantli tlen ahmo melauac –tlen nican monextia- monequiltia moueyitlalis queme se ueyi tlacuilol ihcon quen occequih tlacuilotlacatl tlen catcah itlan uan tlen oquichiuh se tlahtol uan ocaxilti tlapayotl ica tlamantli tlen ahmo onca Masqui ipan occequin altepemeh occidentales oncaya miyaqueh tequitquin ica tlamantli tlen ahmo melauac nican México ahmo miyaqueh tlacuiloltin ouelquichiuhqueh nepantla xiuhtin 1975 uan 1975. Ohquion, Coronel omonechico ica tlacuiloltin tlen quichiuayan inon ipan non xiuhtin, queme Gunther Gerzo, Lilia Carrillo, Vicente Rojo noso Manuel Felguérez. Masqui ihcon, ahmo setic quen imaicniuan itequiuh Coronel mexica mohta.

Abstracción total (1961-1985)

Coronel practicó simultáneamente la figuración abstracta –o abstracción figurativa– y la abstracción total, destacando que entre 1969 y 1975 sólo pintó obras totalmente abstractas, a raíz de su serie Año 1 Luna, la cual sería motivo de una muestra individual en el Museo de Arte Moderno en 1970. El énfasis en la obra de abstracción total se propone recuperarlo como uno de los contados artistas mexicanos de su generación que logró sintetizar su lenguaje hasta alcanzar la abstracción total con gran fuerza plástica. En contraste con los numerosos adeptos a la abstracción radical que había en otros países occidentales, en México fueron muy pocos los artistas destacados que lograron alcanzarla entre 1950 y 1975 –exceptuando a quienes habían practicado la escritura automática surrealista y al más reciente movimiento geometrista–. Así, Coronel se integró a la lista de artistas mexicanos que practicaron la abstracción en ese periodo, como Gunther Gerzso, Lilia Carrillo, Vicente Rojo o Manuel Felguérez. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, la abstracción de Coronel tiene una connotación “mexicana”.

Total abstraction (1961-1985)

Coronel worked simultaneously with abstract figuration –also known as figurative abstraction– and total abstraction, although it stands out that between 1969 and 1975 –starting with his series Año 1 Luna, which prompted an individual show at the Museo de Arte Moderno in 1970– he exclusively painted totally abstract works. This room’s emphasis on total abstraction intends to recuperate Coronel as one of the few Mexican artists of his generation who succeeded synthesizing his language until reaching total abstraction with great visual force. In contrast with the numerous supporters of total abstraction in other Western countries, in Mexico there were very few prominent artists who achieved it between 1950 and 1975 –with the exemption of those who had practiced surrealist automatic writing and the more recent movimiento geometrista–. In this fashion, Coronel joined a group of Mexican artists who practiced total abstraction in that period, such as Gunther Gerzso, Lilia Carrillo, Vicente Rojo, and Manuel Felguérez. Nevertheless, in contrast to most of his contemporaries, Coronel’s abstraction had a “Mexican” connotation.

Tlaixcopinalis tlen ahmo mohta queme melaua (1961-1985)

Coronel otequitilti in tlapayotl tlen necisquia ahmo melauac –noso tlamantli tlen ahmo melauac- uan in tlen ahmo onca, nepantla xiuhtin 1969 uan 1975 san oquichiuh tlaixcopinalis ica tlamantli tlen ahmo onca, itlapehpenalis Xihuitl 1 Metstli, san inin omonexti ipan Museo de Arte Moderno ipan xihuitl 1970. In tlen moueyitlalia ica itequitl ica tlamantli tlen ahmo melauac –tlen nican monextia- monequiltia moueyitlalis queme se ueyi tlacuilol ihcon quen occequih tlacuilotlacatl tlen catcah itlan uan tlen oquichiuh se tlahtol uan ocaxilti tlapayotl ica tlamantli tlen ahmo onca Masqui ipan occequin altepemeh occidentales oncaya miyaqueh tequitquin ica tlamantli tlen ahmo melauac nican México ahmo miyaqueh tlacuiloltin ouelquichiuhqueh nepantla xiuhtin 1975 uan 1975. Ohquion, Coronel omonechico ica tlacuiloltin tlen quichiuayan inon ipan non xiuhtin, queme Gunther Gerzo, Lilia Carrillo, Vicente Rojo noso Manuel Felguérez. Masqui ihcon, ahmo setic quen imaicniuan itequiuh Coronel mexica mohta.

Con la palabra de Sonia Delaunay [detalle], Ginebra, 1975 | Colección Familia Gálvez Guzzy

Coronel y la crítica

La trayectoria de Pedro Coronel capturó la atención de numerosos escritores, historiadores, curadores, periodistas y artistas. En este núcleo se incluyen piezas relacionadas a Paul Westheim y Justino Fernández, quien fuera su principal crítico e historiador. Durante su vida, además de ellos escribieron sobre él Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez y Luis Cardoza y Aragón, entre muchos otros. No obstante, las reflexiones en torno a su obra siguen multiplicándose hasta la actualidad, lo que demuestra su vigencia. Esta profusión de estudios críticos sobre la obra de Pedro Coronel, lo legitima como uno de los pintores más importantes del siglo XX en México.

Coronel and criticism

Pedro Coronel’s career path captured the attention of numerous writers, historians, curators, journalists, and artists. This section features works related to Justino Fernández, who was Coronel’s foremost critic and historian. During Coronel´s lifetime –and in addition to Fernández–, Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez and Luis Cardoza y Aragón, among many others, also wrote about him. However, reflections about his work proliferate to this day, which proves his present relevance. Such profusion of critical studies on the work of Pedro Coronel confirms him as one of the most important painters in 20th century Mexico.

Coronel uan mocatlahtoltilistli.

Itequitl Pedro Coronel oquihtaqueh miyaqueh tlamatquel. Ipan inin calli mosentlaliah tequitl iaxca Justino Fernández, aquin catca inenemilistli. Ipan inemilis oquihcuilohque ipampa Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez uan Luis Cardoza y Aragón, uan occequih. Masqui ihcon, in tlanemilistli ipampa itequitl moueyichiuah axan tonali. Inin ueyitilistli ipampa itequiuh Pedro Coronel, quiyectlalia queme se ueyi tlacuilol ipan xiuhtin XX ipan México.

Coronel y la crítica

La trayectoria de Pedro Coronel capturó la atención de numerosos escritores, historiadores, curadores, periodistas y artistas. En este núcleo se incluyen piezas relacionadas a Paul Westheim y Justino Fernández, quien fuera su principal crítico e historiador. Durante su vida, además de ellos escribieron sobre él Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez y Luis Cardoza y Aragón, entre muchos otros. No obstante, las reflexiones en torno a su obra siguen multiplicándose hasta la actualidad, lo que demuestra su vigencia. Esta profusión de estudios críticos sobre la obra de Pedro Coronel, lo legitima como uno de los pintores más importantes del siglo XX en México.

Coronel and criticism

Pedro Coronel’s career path captured the attention of numerous writers, historians, curators, journalists, and artists. This section features works related to Justino Fernández, who was Coronel’s foremost critic and historian. During Coronel´s lifetime –and in addition to Fernández–, Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez and Luis Cardoza y Aragón, among many others, also wrote about him. However, reflections about his work proliferate to this day, which proves his present relevance. Such profusion of critical studies on the work of Pedro Coronel confirms him as one of the most important painters in 20th century Mexico.

Coronel uan mocatlahtoltilistli.

Itequitl Pedro Coronel oquihtaqueh miyaqueh tlamatquel. Ipan inin calli mosentlaliah tequitl iaxca Justino Fernández, aquin catca inenemilistli. Ipan inemilis oquihcuilohque ipampa Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez uan Luis Cardoza y Aragón, uan occequih. Masqui ihcon, in tlanemilistli ipampa itequitl moueyichiuah axan tonali. Inin ueyitilistli ipampa itequiuh Pedro Coronel, quiyectlalia queme se ueyi tlacuilol ipan xiuhtin XX ipan México.

Tamayana 2 [detalle], México, 1975 | Colección particular

Coronel coleccionista

El último núcleo celebra el legado patrimonial de Pedro Coronel mediante su colección personal de arte, donada en 1983 específicamente “al pueblo de México”. La suya es una de las colecciones de arte universal más importantes en nuestro país. Está compuesta por piezas arqueológicas procedentes de la Antigüedad greco-romana, arte de Oceanía, Gabón y Egipto, estampa japonesa, y por supuesto arte prehispánico. La colección incluye obras de Max Ernst, Joan Miró, Pablo Picasso, Marc Chagall, Sonia Delaunay, entre otros, así como obras de autores más antiguos como Giovanni Piranesi y Francisco Goya, por mencionar algunos. Coronel forma parte del reducido grupo de artistas que, como Diego Rivera, Rufino Tamayo y Francisco Toledo, han donado –a través del Estado, fideicomisos u otras instituciones– conjuntos tan vastos de su patrimonio artístico, ya sea de su colección personal o de obra propia. La colección de Pedro Coronel nos muestra sus fuentes de interés, inspiración, afinidades y puntos de conexión entre su producción y la de sus contemporáneos.

Coronel as collector

The last section celebrates Pedro Coronel’s patrimonial legacy through his personal art collection, which he specifically donated to “the people of Mexico” in 1983. Coronel’s world art collection is one of the most important in our country. It is integrated by archaeological pieces dating from Classical antiquity, art from Oceania, Gabon and Egypt, Japanese prints, and of course, pre-Hispanic art. The collection features works by Max Ernst, Joan Miró, Pablo Picasso, Marc Chagall, Sonia Delaunay, among others, as well as works from more ancient artists such as Giovanni Piranesi and Francisco Goya, to name a few. Coronel belongs to the select group of artists who, like Diego Rivera, Rufino Tamayo and Francisco Toledo, have donated –through the State, trusts, and other institutions– vast ensembles of artistic heritage, be it from their personal collections or works of their own making. Pedro Coronel’s collection shows us the sources of his interests, inspirations, affinities, and connections between his artistic production and that of his contemporaries.

TEXTO

Coronel uan mocatlahtoltilistli.

Itequitl Pedro Coronel oquihtaqueh miyaqueh tlamatquel. Ipan inin calli mosentlaliah tequitl iaxca Justino Fernández, aquin catca inenemilistli. Ipan inemilis oquihcuilohque ipampa Octavio Paz, Paul Westheim, Raquel Tibol, Juan García Ponce, Fergus, Leila Driben, Margarita Nelken, Juan Rulfo, Beatriz de la Fuente, Sergio Pitol, Santos Balmori, Taro Okamoto, Manuel Felguérez uan Luis Cardoza y Aragón, uan occequih. Masqui ihcon, in tlanemilistli ipampa itequitl moueyichiuah axan tonali. Inin ueyitilistli ipampa itequiuh Pedro Coronel, quiyectlalia queme se ueyi tlacuilol ipan xiuhtin XX ipan México.

Coronel coleccionista

El último núcleo celebra el legado patrimonial de Pedro Coronel mediante su colección personal de arte, donada en 1983 específicamente “al pueblo de México”. La suya es una de las colecciones de arte universal más importantes en nuestro país. Está compuesta por piezas arqueológicas procedentes de la Antigüedad greco-romana, arte de Oceanía, Gabón y Egipto, estampa japonesa, y por supuesto arte prehispánico. La colección incluye obras de Max Ernst, Joan Miró, Pablo Picasso, Marc Chagall, Sonia Delaunay, entre otros, así como obras de autores más antiguos como Giovanni Piranesi y Francisco Goya, por mencionar algunos. Coronel forma parte del reducido grupo de artistas que, como Diego Rivera, Rufino Tamayo y Francisco Toledo, han donado –a través del Estado, fideicomisos u otras instituciones– conjuntos tan vastos de su patrimonio artístico, ya sea de su colección personal o de obra propia. La colección de Pedro Coronel nos muestra sus fuentes de interés, inspiración, afinidades y puntos de conexión entre su producción y la de sus contemporáneos.

Coronel as collector

The last section celebrates Pedro Coronel’s patrimonial legacy through his personal art collection, which he specifically donated to “the people of Mexico” in 1983. Coronel’s world art collection is one of the most important in our country. It is integrated by archaeological pieces dating from Classical antiquity, art from Oceania, Gabon and Egypt, Japanese prints, and of course, pre-Hispanic art. The collection features works by Max Ernst, Joan Miró, Pablo Picasso, Marc Chagall, Sonia Delaunay, among others, as well as works from more ancient artists such as Giovanni Piranesi and Francisco Goya, to name a few. Coronel belongs to the select group of artists who, like Diego Rivera, Rufino Tamayo and Francisco Toledo, have donated –through the State, trusts, and other institutions– vast ensembles of artistic heritage, be it from their personal collections or works of their own making. Pedro Coronel’s collection shows us the sources of his interests, inspirations, affinities, and connections between his artistic production and that of his contemporaries.

Autor no identificado | Colección de Pedro Coronel de arte africano en su estudio de San Jerónimo [detalle], s.f. | Colección particular

Eje Central Lázaro Cárdenas esquina con avenida Juárez, s/n, col. Centro, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, C.P. 06050

HORARIO
Martes a domingo, de 11:00 a 17:00 h.

TAQUILLA
Martes a domingo, de 11:00 a 16:45 h.

ADMISIÓN GENERAL
$80.00 MXN
Domingo entrada gratuita

INFORMES
+52(55)10 00 46 22, EXT. 2132/2112

mpba.informes@inba.gob.mx

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