facebook twitter
Instituto Nacional de Bellas Artes MUSEO DEL PALACIO DE BELLAS ARTES museos
COLECCIÓN | Diego Rivera

Diego Rivera (1886-1957)

Nacido en Guanajuato, ingresó a los diez años de edad a la Escuela Nacional de Bellas Artes –antigua Academia de San Carlos–, donde recibió las enseñanzas de Santiago Rebull y Félix Parra. Viajó a Europa, becado por el gobierno porfirista. Formó parte del movimiento cubista, encabezado por Pablo Picasso, y se dejó influir por la pintura de Paul Cézanne, Amedeo Modigliani y los futuristas rusos. Hacia 1920 viajó por Italia, en compañía de David Alfaro Siqueiros, para observar de vivos ojos la técnica del fresco. Su regreso a México significó el descubrimiento del pasado prehispánico. Ingresó al Partido Comunista Mexicano, con el que mantuvo siempre una relación tormentosa. Prolífico, incansable, controvertido, su obra gráfica, de caballete y mural es una referencia obligada para comprender la fusión entre las vanguardias europeas de principios del siglo XX y la tradición popular mexicana.

MURALES EN EL PALACIO

 

El hombre controlador del universo.

El hombre controlador del universo.En 1933 Diego Rivera comenzó a pintar un mural para el Centro Rockefeller de Nueva York. La obra, inconclusa, fue destruida pues Rivera introdujo un retrato del líder comunista Vladimir Lenin, un hecho que despertó el rechazo de la familia Rockefeller. Diego Rivera retomó muchos de los motivos que estaban presentes en este mural cuando recibió el encargo de decorar uno de los muros del segundo piso del Palacio de Bellas Artes. Trabajó en él entre enero y noviembre de 1934.

El mural tiene un contenido abiertamente político. El obrero aparece como el eje central a partir del cual la imagen se divide en dos. La sección izquierda se configura como una crítica al mundo capitalista, caracterizado por la lucha de clases y corrompido por la represión y la guerra. La presencia de Darwin –una referencia al desarrollo de la ciencia y la tecnología– contrasta con el avance de los soldados de la Primera Guerra Mundial. La escultura grecolatina representa la religión y el pensamiento occidental, mientras que su contraparte, en el extremo opuesto, la caída del fascismo. La sección derecha presenta una visión idealizada del mundo socialista: los trabajadores se manifiestan pacíficamente en la Plaza Roja. Lenin encabeza la unión de la clase obrera. Marx, Engels, Trotsky y Bertram D. Wolfe hacen un llamado a la cohesión del proletariado mundial. Los elipses que irradian de la máquina encarnan el macrocosmos y el microcosmos. La órbita superior izquierda contiene células enfermas, símbolo de la decadencia del mundo capitalista; las que aparecen en el extremo opuesto, el mundo socialista, están sanas y aluden al génesis de la vida.

Ver en alta resolución

Revolución rusa o Tercera internacional.

Revolución rusa o Tercera internacional.Los trabajadores del mundo escuchan el mensaje de los líderes Vladimir Lenin y León Trotsky. El ordenado Ejército Rojo y un grupo de civiles armados acompañan a los dirigentes. Al fondo, resalta la bandera de la Tercera Internacional, fundada en 1919 para promover el acceso del proletariado al poder, la abolición de clases y la expansión del socialismo. La obra, traída al Palacio de Bellas Artes en 1977, fue concebida para la Liga Comunista de América, también conocida como la Casa del Trotskismo, que Rivera entregó el 17 de diciembre de 1933.

Ver en alta resolución

Carnaval de la vida mexicana.

Carnaval de la vida mexicana.Inspirado en el carnaval de Huejotzingo, este políptico consta de cuatro paneles transportables, que Rivera pintó en 1936 para decorar el Hotel Reforma. Por su fuerte carga política, fue retirado y guardado hasta 1963, cuando se trasladó al Palacio de Bellas Artes. En La dictadura, el gigante que sostiene una bandera con los colores de Alemania, Italia, Estados Unidos y Japón combina rasgos de Hitler, Mussolini, Roosevelt e Hirohito, al tiempo que sugiere la fisonomía del ex presidente Plutarco Elías Calles. En Danza de los Huichilobos, el dios prehispánico de la guerra, Huitzilopochtli, surge con rasgos mestizos, ataviado con uniforme militar, una alusión a la conquista española, teñida de violencia. En México folklórico y turístico aparece un grupo de viajeros con rostros de asnos, que observan a los danzantes de la fiesta de los chinelos, una tradición que pretende ridiculizar a los conquistadores españoles. Finalmente, la Leyenda de Agustín Lorenzo retrata el enfrentamiento entre el legendario
bandido- héroe del siglo XIX y las tropas francesas durante la guerra de Intervención.

Ver en alta resolución

Suscríbete al boletín del museo

Av. Juárez y Eje Central s/n, Centro Histórico, ciudad de México.
Horario: martes a domingo de 10 a 17: 30 hrs.
Entrada 43 pesos, entrada libre con credencial de estudiante, maestro e INAPAM.
Domingo: entrada libre
logos logos